jueves, 19 de febrero de 2015

CAP. 89. ELISA: A Elisa le gusta Chiara.

Escuché el taxi de Sara mucho antes de que ella subiera a nuestra habitación. Me asomé a la ventana. Llovía y un grupo de gente se agolpaba en la puerta del hotel con los paraguas abiertos. Sara pasó entre ellos, se detuvo un segundo y por un momento pensé que se marchaba de nuevo. Se arrimó a la marquesina de una parada de autobús y se sentó.
Todo eso me puso muy nerviosa. Ella estaba pensando, decidiendo, tal vez recordando, o quizá comparando. Estuve a punto de bajar a la calle, pero eso delataría el hecho absolutamente infantil de que había estado espiándola.
Usé toda mi voluntad para volver a mi cama y abrir un libro en el que no lograba concentrarme, pero lo hice porque tenía que volver a sentirme compacta y todo estaba logrando el efecto contrario. Entonces ella abrió la puerta.
Sonrió.
—¿Me esperas despierta?
Fingí que consultaba el reloj por primera vez.
—Sólo son las doce.
—Sí.
Se sacudió el pelo con las dos manos. Pequeñas gotas de agua brillante la rodearon.
Vino directamente a mí y  me dio un beso. Fue un beso como los de siempre. Suave, sencillo, sin ambicionar  nada más.
Se levantó y fue hacia el baño.
—¿Y qué tal ha ido? — le pregunté —¿cómo está la niña?
—Bien, bien. Creo que Gaia siempre se preocupa más de la cuenta. Rebecca está…
Me miró un segundo rápido en el que yo adiviné que acababa de decidir algo. Algo que me iba a ocultar.
—Los niños lo registran todo. Los cambios les afectan y Rebecca siempre ha sido muy sensible al cariño de Gaia.
—¿Y…?
—Celos —dijo simplemente—. Creo que es su manera de llamar la atención porque teme que Gaia ame a otra persona.
Asentí entendiendo que al fin y al cabo los adultos arrastramos sentimientos como ese.
—¿Y con Gaia? ¿cómo te ha ido?
—Bien. Como siempre.
Se había ido desnudando mientras se secaba con una toalla. De pronto me di cuenta.
—¿Por qué estás tan mojada? ¿no has venido en taxi?
—Anduve un rato. Necesitaba caminar —Me miró y sonrió— ¿y tú cómo sabes que he venido en taxi?
—Te vi desde la ventana —confesé sin vergüenza.
Se puso una camiseta y se tumbó a mi lado.
Suspiró profundamente y cerró los ojos.
—No me gusta Roma —dijo.
—A mí tampoco.
—¡Si no has salido del hotel!
—¿Para qué? Parece una ciudad destruida.
—Pero es monumental. Deberías de echarle un vistazo.
—Acabas de decir que a ti no te gusta.
—No me gusta porque la asocio a una parte de mi vida dolorosa.
Pensé en Chiara y en que yo también asociaba esa ciudad a ella, aunque nunca hubiéramos estado juntas, aunque en ese momento ni siquiera sabía dónde vivía. Me di cuenta de que sentía que me rondaba. Fue un pensamiento fugaz en el que no quise detenerme, como hacía siempre que Chiara aparecía en mi mente.
Sara se giró hacia mí y me acarició la mano.
—¿Cómo estás?
—Bien. Nerviosa, no sé. Me pregunto cómo estás tú.
—Contenta de que hayas venido.
—Uf, menos mal que lo dices. Prácticamente te obligué a aceptarme como compañera de viaje.
Me cogió de la barbilla y me besó. Yo cogí su cara con mis manos para que no se separara. Me rodeó con un brazo y me atrajo hacia su cuerpo. Me apoyé sobre ella y sentí su esqueleto, la protuberancia de los huesos de sus caderas, de su pubis, sus costillas. La abracé.
Rodamos hacia un lado y Sara acarició mi pecho sobre la tela de mi camisón. Nunca lo había hecho antes. Su mano era tan caliente que podía sentirla a través de la tela. Mis pezones se endurecieron y gemí. Apreté la boca para no volver a hacerlo. No quería vencerme tan rápido a ella, No quería que sintiera el poder que tenía sobre mí.
Apretó su pubis contra el mío y me susurró algo al oído.  A penas escuché lo que decía. El golpeteó de mi corazón era demasiado fuerte.
Hundí mi cara en su cuello y lo mordí con suavidad. Ella estiró el cuello para que lo volviera a hacer. El olor me detuvo. Era un olor nuevo en Sara y al mismo tiempo yo lo conocía.
—¿A qué hueles?
—Al perfume de Gaia, supongo. Ha cambiado a uno con el que prácticamente se ducha.
—¿Y por qué hueles como ella?
—La abracé cuando nos vimos. Luego, en el sofá del hospital se durmió sobre mi hombro. Estaba agotada. Supongo que quedó el olor en mí.
—¿Ese es su perfume?
—Ahora sí.
Yo conocía ese olor. Era el olor de Chiara. Mi corazón se detuvo al recordarla con una claridad tan diáfana que podría haber estado en ese mismo instante entre nosotras.
—Me da mal rollo —dije separándome.
—¿Un perfume?
—Un recuerdo.
Sara frunció el ceño, se pasó la mano por la frente y asinti—Claro —dijo sonriendo.y asintinte entre nosotras.
 el que practicamete se duche.
tillas. La abracriño de Gaia.
horaó.
—Claro —dijo sonriendo.
—¿Claro qué?
—Nada, pensaba que ocultar es un idiotez. Solo es producto del miedo.
—Ocultar ¿El qué?
Me estaba poniendo muy nerviosa.
—¿Recuerdas que te dije que Gaia estaba con alguien?
—Sí.
—Ok. ¿Estás preparada?
No hacia falta que me dijera nada más. De algún modo lo había sabido mucho antes de llegar a Roma. No me pregunten por qué. Una intuición. Un sueño, una premonición que me hacía entender que Chiara no se iría de mi vida tan fácilmente. Yo la llamaba cada día, de manera inconsciente. La atraería hacia mí, más y más cada vez que me negara a pensar en ella,  en aceptar nuestros recuerdos. Su energía, golpearía más fuerte mi puerta. Tal vez el viaje a Roma y mi insistencia en acompañar a Sara habían venido de un olfato que rastreaba a Chiara.
—Sé lo que vas a contarme —murmuré.
—¿Lo sabes? ¿Cómo lo sabes?
—Ni idea. Pero lo imaginé. En algún momento pensé que ella regresaría a Roma y cuando te encontré en Londres, imaginé que ella estaría con Gaia —yo iba descubriéndolo todo a medida que lo decía en voz alta. Era como escuchar hablar a otra persona.
—¿Por eso saliste conmigo? —preguntó Sara, perpleja.
—No. Para nada. Te quiero, Sara —me apresuré a decirle mientras cogía su mano.
—Pero, ¿cómo podías saber que Chiara estaba con Gaia?
—Ya te he dicho que no tengo ni idea. Cuando entraste en el dormitorio tenías una cara… era algo que no me querías contar. Y no era sobre ti y Gaia, era algo que no querías que yo supiera.
—¿Todo eso adivinaste?
—Parece que sí.
—Lo que parece es que tu conexión con Chiara es brutal.
Negué con la cabeza mientras sentía que traicionaba algo con ese gesto.
—¿Le has dicho a Gaia que estás conmigo? —pregunté temerosa.
—No.
—¿No?
—No. No hemos hablado de nosotras.
—Entonces, ¿cómo sabes que está con Chiara?
—Antes de ir al hospital pasé por su casa y me encontré con Chiara.
—¿Viven juntas?
—Más o menos.
Una punzada de dolor me encogió el pecho.
—¿Cómo estaba? —pregunté sin poder contenerme.
—Más mayor, supongo. Guapa, a la defensiva. Tú la conoces mejor que yo.
Me di cuenta de que Sara se iba alejando de mí a medida que avanzábamos en la conversación.
—¿Y tú? ¿cómo te sientes? —me preguntó.
No podía ser sincera. Ni debía hacerlo. Sabía que en cuanto abandonáramos Roma se me pasaría, sabía que tenía que poner de mi parte. Al menos eso me repetía. Así que decidí mentir.
—La verdad es que ya no me importa con quién esté.
Sara pasó una mano por mi pelo. Era un gesto maternal que solía agradarme, pero que esta vez no me gustó. Parecía que me estaba diciendo: Sé que mientes, pero fingiré que te creo.
—Creo que a Elisa le gusta Chiara —dijo, intentado bromear.
—No me gusta. No me importa con quién esté. Ya te lo he dicho.
—Claro.
—Es verdad —dije.
—De acuerdo.
—Pero no me crees.
—No soy yo la que tiene que creerse eso, sino tú.
—Vale.
Estaba enfadada por su actitud. Ella quería escarbar siempre más allá de donde era prudente. ¿Por qué no se conformaba con mi palabra? Sara leía en mis gestos como si pudiera descifrarlo todo sobre mí.
—Aún la quieres —dijo.
—No.
—De acuerdo.
La abracé y repetí:
—No, no la quiero.
—Bien. Vamos a dormir, ¿ te parece?
El momento de hacer el amor se escurría como la arena de un reloj. Pensé en intentarlo. Luego me di la vuelta y dejé que Sara me rodeara por detrás como solíamos hacer.
Sara se fue temprano al hospital. Mucho antes de que yo despertara. Me dejó una nota con la dirección por si quería pasar a recogerla a la hora de comer. Me sorprendió ese gesto. Era arriesgado ir allí y encontrarme con Gaia. Aunque no me conociera mi nombre tenía que resultarle familiar. No, no iría, no iba a complicar más las cosas.
Decidí llamarla y quedar en algún restaurante para comer juntas. Pregunté en recepción por un buen local. Algo no demasiado caro donde pudiéramos comer platos típicos de Roma.
Luego deambulé por las calles sin prestar atención a lo que me rodeaba. Sentía que mi cuerpo tiraba de mí, como un coche automático, una grabación futurista de una ruta, dictada a mi robot interno.
Chiara ocupaba mi cabeza. La veía,  la sentía, la olía, la añoraba. Pensé que cierto tipo de amor tenia el mismo efecto que una drogodependencia. La única manera de salir de él era a base de voluntad. Me detuve en una pequeña iglesia, arrinconada en un callejón. Sentí el impulso de entrar, sólo por alejarme del bullicio de las calles. Roma era una ciudad ruidosa, pero no alegre.
Yo estaba manteniendo una batalla dura contra el intento voraz de mi sentimentalismo por abrirse paso a través de mis emociones para desbordarme y sacar de mi lo más irreflexivo.  Conocía bien mis propias artimañas.
Escuché el móvil antes de cruzar la puerta de la iglesia y me apresuré a descolgar.
—¿Eh? ¿dónde andas?
LA voz de Lucía me sorprendió. Pero sobre todo me sorprendió darme cuenta de que su alegría era fingida.
—Lucí, ¿qué pasa?
La escuché llorar. Me aparté de la gente y me senté en un banco destartalado cubierto de excrementos de palomas.
—¿Qué pasa Lucía?
—No pasa nada. Perdona —dijo intentando serenarse— Es sólo que te echo de menos.
—No, no es eso. ¿Qué pasa con Andrés?
—No estamos bien. Se nos está yendo todo a la mierda Eli, y no puedo evitarlo.
—¿por qué dices eso? ¿Qué se está yendo a la mierda?
—recuerda ¿sabes? HA empezado a recordarte. Recuerda y siente lo que sentía. Lo sé. Es justo, sí, tiene que ser así. Estar con él de otro modo era una mentira, pero yo no sé que´puedo hacer.
—Para, Lucía. No entiendo nada. ¿qué es lo que recuerda?
—Se acuerda de ti. De cada omento. Es cómo si de pronto pudiera volver a la noche del accidente. Sabe quien soy, sabe que me quiere, pero está confuso y enfadado con todo.
—No sé qué decirte Lucía. Si le quieres, sigue a su lado.
—¿te ha llamado?
— ¿A mí? —pregunté perpleja. Lo último que esperaba era una llamada de Andrés— No. Claro que no.
—Ok.
—¿más tranquila?
—No. Sé que te llamará.
—No creo que lo haga. Andrés es orgulloso.
—Pero tú has sido… tú eres…
—Yo ya no soy nada, Lucía. Yo soy un recuerdo. Ya está, así que serénate. Es normal que esté enfadado. Le llevará un tiempo volver a colocarlo todo.
—Vale.
—Créeme.
—Te creo.
—¿tranquila?
—Sí. ¿Y tú? ¿Todo va bien?
—Estoy en Roma.
—Joder, perdona, Cuelgo, te va a costar un riñon.
—Te llamo desde skype esta noche ¿vale? —reí intentando parecer tranquila.
—Claro. Te dejo, perdona. Un beso, ¿En Roma? ¿estás con Chiara otra vez?
—No, no es Chiara.
—Nunca me llamas ya.
—Lucí…
—Vale, cuelgo. Pero llámame esta noche por favor.
—Claro.
Todo aquel jaleo con Lucía me alejó de mi un segundo. Imaginé a Andrés y me pareció que había pasado una eternidad desde que él y yo habíamos salido. Me costaba recordar lo que sentía por él, aunque el hecho de que Lucía estuviera con i ex novio no dejaba de causarme una sensaciñon molesta, como si hubiéramos dado paso a todo lo prohibido, lo que no debería de suceder, lo que no era buena idea, lo que no causaría problemas a todos.
Paseé hasta el restaurante que me habían recomendado y me detuve frente a un puesto de flores brillantes espolvoreadas recientemente con agua. Decidí comprar un par para Sara.
Me agaché sobre un grupo de ellas y aspiré su olor.
—Petunias —dijo alguien.
Cerré los ojos junto a la flor y dejé que mi corazón se abriera a esa voz tan familiar. No me levanté. Me quedé agachada junto a las flores. No hubiera podido ponerme en pie aunque lo hubiera intentado con todas mis fuerzas. No quise mirarla.
—¿Elisa? —dijo ella con un tartamudeo.
Cogí aire y alcé la cabeza. Chiara estaba de pie junto a un macizo de flores. Llevaba unos guantes de tela y unas tijeras de podar. Del bolsillo de su delantal gris asomaban tallos y hojas.
N pude evitar sonreír. Estaba tan contenta de verla.
—Chiara —respondí y logré ponerme en pie.
Ella dio un paso hacia mí al sentir mi tambaleo.
Luego se detuvo y retrocedió.
—¿Qué haces aquí? ¿cómo sabías…?
—No sabía nada. Solo me he parado a comprar unas flores —respondí.
—¿En Roma?
—He venido a pasar unos días.
—¿A Roma? — repitió.
—Sí, bueno. Mi madre quería ir a Milán y me pidió que pasaramos por Roma.
Improvisar se me daba bastante bien.
—Joder Chiara, como me alegor de verte — confesé.
—sí —dijo sin sonreír.
—Me has asustado, pero me alegro tanto de poder hablar un rato contigo.
—Bueno, ahora tengo trabajo —dijo señalando la tienda vacía— me esperan varios encargos y voy con retraso.
—Claro. Perdona. Yo solo quería dos flores de estas.
Chiara las cortó de un tajo las envolvió en un papel transparente y me las tendió con la diligencia de un autómata.
Pagué las flores y la miré.
—Bueno… me voy.
—Sí.
—¿Estás… bien?
—Sí, muy bien.
Su cara era un papel en blanco. No podía saber lo que estaba sintiendo y eso me puso muy triste.
—Me voy. Me alegro de haberte visto.
Chiara desapareció dentro de la tienda.
Yo caminé con prisa sin saber hacia donde iba. Anduve con las flores en la mano durante un largo rato y en algún momento las perdí, porque cuando llegué al hotel ya no las tenía conmigo.
Llamé a Sara para anular nuestra comida. Inventé una excusa.
El desayuno me había sentado mal, necesitaba dormir. Nos veríamos a la tarde.
Me metí en la cama y me abracé a la almohada con fuerza.
—No te muevas ni un centímetro —me dije—. No hagas nada, simplemente déjalo pasar.
Lloré un buen rato hasta que la presión del pecho cedió. Luego me quedé dormida.

Sara y yo volvimos a Londres y jamás le conté mi encuentro con Chiara. La magia que había propiciado nuestro encuentro se deshizo cuando a nuestro regreso a Londres, le diagnosticaron un nuevo cáncer a Sara.
Lucía y yo nos vimos en una cafetería y apenas logramos recuperar nuestra antigua complicidad. Andrés había regresado a España y nosotras nos sentíamos víctimas y culpables de todo lo que le había sucedido. A pesar de todo Luci estuvo a mi lado hasta que Sara falleció. Ella y yo vivimos tres años juntas en los que le di todo el amor que nunca me había atrevido a darle a nadie. Pensé que moriría con ella. Nunca había amado a nadie de ese modo. No era un amor voraz, ni apasionado, pero era un amor real y cada minuto de mi vida con ella fue sincero. Tenía veinticinco años, y unos meses antes de mi cumpleaños íbamos a enterrar a Sara.
Pensé en avisar a Gaia para el funeral. Ellas habían mantenido el contacto durante su enfermedad. Gaia había venido a Londres tres veces. Yo era la novia invisible de Sara y así le pedí que hablara de mí. Sin nombres, ni descripciones, sin lugar de origen o familia. Yo no deseaba ser alguien, hubiera dado cualquier cosa por ser un papel en blanco y en eso luchaba por convertirme. Por eso un día antes del entierro seguía sin contestar a las llamadas que Gaia hacía al móvil de Sara. No quería que ella viniera y por otro lado sabía que no era justo hacer algo así. Descubrí que Sara no tenía familia, no había nadie a quien avisar. Multitud de amigos y amigas habían ocupado ese vacío en su vida y ahora que se había marchado añoraba tener algo suyo, algo realmente suyo que no fuera un puñado de amigos. Creo que por eso respondí a la llamada de Gaia.
—¿Sara? —su voz era ronca, muy parecida a la de Sara y eso me impresionó.
—No. Soy una amiga suya —contesté.
—¿Puedo hablar con ella? ¿Está dormida?— titubeó— Soy Gaia.
—Sé quién eres —respondí. Dejé salir el aire antes de coger uno nuevo—. Sara murió ayer. 
Escuché un sollozo y algunos golpes torpes, como los que haría alguien que busca algo a oscuras.
—¿Hace dos días? —repitió con voz ahogada.
—El entierro es mañana —dije con toda la entereza que era capaz de tener—Yo, no sé si hay que avisar a alguien…
Me interrumpí para no llorar yo también.
—¿Alguien? Sí, su hermano… tiene un hermano, pero no se hablaban—logró decir—¿Por qué no me avisaron? —preguntó con un gemido.
—Ella no quería ver a nadie —expliqué suavizando la voz. Yo no deseaba herir a Gaia, sólo quería recuperar algo de Sara, desesperadamente— ¿cómo puedo localizar a su hermano?
Hubo un silencio, y el ruido del pañuelo de papel cerca del auricular. Esperé con respeto a que consiguiera tranquilizarse.
—Es que no sé cómo avisar a su familia —dije—. Necesito avisarla, ¿entiendes? Vendrán muchos amigos al entierro. Ella tenía mucha gente que la quería, pero nunca me hablaba de su familia. Yo no quiero molestar a nadie, pero está muerta. Ella ya no está y ellos deben saberlo.
Aparté el teléfono de mi cara para poder respirar. Miré a mi alrededor. La bata de Sara colgaba del perchero del dormitorio y las fotografías, las nuestras, las que apenas habíamos podido enmarcar durante su enfermedad aún parecían tan recientes.
—¿Hola?  —escuché.
—Sí, sí. Estoy aquí.
—¿Cómo te llamas?
—Lucía —dije sin pensarlo.
—Eres la novia de Sara, ¿verdad?
—Vivíamos juntas, sí. Supongo que eso es ser novias.
—Sara  era muy reservada, pero no podía evitar mencionarte.  Sé algo de ti y siento que estés pasando por esto. Ella te amaba mucho. Ella era especial ¿verdad?
Nos quedamos en silencio.
— Tenemos una hija en común, se llama Rebecca. Tiene seis años.
Un nuevo sollozo la interrumpió.
—Lo sé.
—Claro, qué boba soy.
—¿Podrías ayudarme a localizar a su hermano?
—Lo intentaré. Te lo prometo.
—¿Vendrás al funeral? —pregunté asustada con la idea de que Chiara la acompañara.
—Sí. Sacaré hoy mismo un billete.
—Si vienes sola puedes dormir aquí. La casa no es muy grande —le dije. De pronto Gaia era la referencia que yo estaba buscando para mantener viva a Sara un poco más.
—No quiero molestarte.
—No me molestas. Pero sólo cabe una persona— insistí.
—No pensaba ir con nadie. Necesito que alguien se quede con Rebecca y no sé a quién pedírselo. Tendré que hablar con ella y explicarle…
Su voz se quebró.
Pensé en Chiara ¿por qué no se lo pedía a ella?
—¿Vives sola? —pregunté— Sara me dijo que tenías pareja.
—Nos separamos hace un año —contestó.
—Lo siento.
—No. No importa. Así son las cosas.
—Tal vez deba de venir.
—¿Quién? ¿Rebecca?
—Sí.
—Es tan pequeña y adoraba a Sara —gimió—. He intentado prepararla para este momento, pero ahora me parece demasiado duro.
Hubo un silencio incómodo en el que tuve que vencer la curiosidad de preguntarle por qué se había separado. Era un situación extraña en la que yo luchaba por orientarme.
—Mándame un mensaje cuando sepas a qué hora llegas. Puedo ir a recogerte al aeropuerto.
—Gracias. Eres muy amable.
—No hay de qué.
Colgué sin decir nada más. Abrí las ventanas de la casa hasta que el frío se hizo insoportable. A las tres y media era de noche y sin Sara las noches eran tan negras como un pozo.
Abrí las cajas de cartón que había reunido y comencé a llenarlas de las cosas de Sara. No me detenía a mirarlas, ni me permití regodearme sentimentalmente en lo que había sido suyo. Acabé en tres horas. Luego recibí el mensaje de Gaia y salí a la calle a comprobar que nuestro coche tenía el depósito lleno. Llovía. Siempre llovía.
Regresé a casa y llamé a Lucía para que viniera a cenar.
Ella insistía en que viviéramos juntas. Yo me aferraba a la casa de Sara. En su testamento me la había dejado y en ese momento aún no entendía que las herencias pesan y nos atan a los muertos y no nos dejan avanzar. No. En ese momento yo aún negaba la muerte de Sara, aunque a ratos la certeza de que ya no estaba me golpeara con la fuerza de un buen boxeador.
—¿Y le has dicho que venga? — preguntó Lucía durante la cena.
—No podía impedírselo.
—¿Y Chiara? —preguntó con toda la prudencia que era capaz de imprimir a su voz.
—Creo que ya no están juntas.
—Vaya.
—Sí.
Lucía me cogió la mano y la apretó con delicadeza.
—Quiero que sepas que estoy aquí para lo que necesites.
—Lo sé —sonreí.
—No quiero que sigamos distantes.
—No lo estamos.
—Sí, y lo sabes.
—De acuerdo, pero lo resolveremos.
—Bien dicho —exclamó.
—¿Piensas en ella? —preguntó.
—Claro.
—Me refiero a Chiara.
Miré el plato vacío frente a mí.
—Siempre me gustó mucho, ¿sabes? Pero eso no era suficiente. Lo aprendí con Sara. Hay una gran diferencia entre que alguien te guste o que la quieras.
—¿No querías a Chiara?
—No lo sé, Luci. Ahora no sé qué pensar. Pero sé que quería a Sara aunque me gustara menos que Chiara, y eso me mantuvo a su lado.
—¿Qué harás ahora?
— Aún no lo he pensado.
—¿Has hablado con tus padres?
—Sí. Mamá sigue sin hablar conmigo y papá me preguntó si quería que viniera al funeral.
—¿Vendrá?
—No lo creo. Mamá se encargará de montarle un numerito si lo hace. Le dije que no se preocupara.
Acabamos de cenar en silencio. Luego vimos un capítulo de nuestra serie favorita. Lucía se quedó dormida en el sofá y yo no quise despertarla. La arropé con una gruesa manta y fui hasta mi dormitorio.
¿Había amado a Chiara? ¿Había amado a Sara?
A Elisa le gusta Chiara.
Eso hab deseaba amar, deseaba dar, deseaba recibir.ue habñia tenido, todo lo que habñiua maado me habñia abandonado, y ain Sara las nocía dicho Sara en el hotel, aquella noche en Londres y yo aún no entendía el significado de esas palabras. Todo lo que había tenido, todo lo que había amado se había alejado de mí, y aún así deseaba amar, deseaba dar, deseaba recibir. Miré las cajas de cartón cerradas y me dije que Sara no estaba, que ya no estaría nunca más. Sara no era las cosas que había guardado dentro de esa caja, ni la casa que me había dejado, ni el cuerpo que enterraríamos mañana. Sara no era nada de eso. Nada.
Le escribí una carta a Lucía pidiéndole que recogiera a Gaia. Anoté el número de vuelo y la terminal. Intenté decirle por qué iba a hacer lo que me disponía a hacer, pero no pude. Simplemente le pedí que me ayudara y no me preguntara nada más. Saqué un billete por internet, lo imprimí y metí unas pocas cosas en mi maleta.
Estuve sentada en la cama, hasta las cinco mientras hablaba con Sara. Le conté que la había amado mucho y que entendía lo que ella me había enseñado. Le confesé que ahora me sentía perdida y que necesitaba comprobar algo. Algo que ella había dicho una noche, en Roma, en aquél hotel. Deshice nuestra cama y eché las sábanas dentro de una de las cajas.
A las cinco de la mañana llame un taxi y salí de mi casa, del único hogar que había tenido en toda mi vida, si la palabra hogar aún significaba lo mismo para todo el mundo. Cogí el vuelo con tiempo de sobra y mientras esperaba a embarcar mandé un mensaje al grupo de amigos de Sara pidiéndoles disculpas por no estar en el entierro.
Llegué a mi destino temprano. Desde el avión el amanecer me pareció milagroso. Las nubes grises quedaban atrás, en Londres, donde a esas horas Lucía estaría leyendo mi nota. No me sentía culpable por lo que había hecho y sentía que Sara estaba conmigo.
El recepcionista del hotel me señaló en un mapa de la ciudad la ruta que debía de seguir. LA ciudad seguía tal y como la recordaba. El tiempo hacía su trabajo sobre las piedras, dejándolas desmoronarse y a nadie parecía importarle.
Doble por el callejón donde se escondía la pequeña iglesia y giré hacia el restaurante. Unos metros antes vi el estallido de flores. Reconocí las petunias y me detuve con el corazón en un puño.
A Elisa le gusta Chiara.
Eso había dicho Sara. Eso le había dicho yo a Lucía.
La vi a través de los cristales. La habría reconocido entre un millón de personas, entre todas las flores del mundo, en la más profunda oscuridad, en el mayor de los caos, a través de los años, mas allá de los kilómetros y la distancia que nos había separado y que tal vez nos separaría siempre.  Estuve unos minutos observándola, siguiendo sus movimientos entre las flores, admirando su pericia al organizar los ramos, reconociendo los cambios que los años iban produciendo en ella. Estuve allí muy cerca de ella. Mirándola.




45 comentarios:

  1. Desde el respeto...
    Bonita manera de no cerrar nada, yo creo que todas las personas que hemos estado leyendo esta historia durante todo este tiempo merecíamos algo mejor. Me da mucha pena, supongo que la trama seguirá desarrollándose previo pago, algo que comprendo, pero me hace sentir triste. Desde luego, si este es el final real... me ha decepcionado gratamente. Ni siquiera sabemos lo que piensa Chiara respecto a todo lo sucedido y para colmo, encima la perspectiva de Elisa sobre todo es previsible y simplona. Lamento ser tan crítica, pero es lo que pienso, con toda sinceridad. ME DA MUCHA PENA, no pretendo ser irrespetuosa, valoro mucho el trabajo realizado todo este tiempo, por eso mismo me pronuncio de esta manera. Este final no está a la altura de la escritora y mucho menos de las circunstancias...

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    1. No puedo estar mas de acuerdo con este comentario, valoro mucho el tiempo y la dedicación que pusiste en esta historia, pero estuve esperando un buen final por años y esto ni siquiera se puede considerar un final.

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    2. totalmente de acuerdo es un final simple, espero que la segunda parte llegue con mas fuerza

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    3. De acuerdo con.las dos me ha decepcionado el final los ultimos capitulos se vino abajo. Se que podian dar mas en esta historia estos años de seguimiento me da una nostalgia u.u atta. Maria Rene

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    4. No os desaniméis. No penséis que es el final. Es un break en la vida de las dos. Es un descanso para mí, es un momento de reflexión. Volverán, pero desde otro lugar y por eso he dejado a Elisa mirando a Chiara, porque creo que Elisa siempre ha corrido sin saber hacia donde y debe detenerse y mirar. Entendedlo como una metáfora.
      No, no he cerrado porque no he querido cerrarla. Porque deseo tener tiempo para retomarla más adelante.
      Tal vez eso es lo que habéis sentido, que la historia no acabó. Pues estáis en lo cierto.
      ¡Un beso a todas y mil gracias!
      Vic

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    5. Hola Victoria, gracias por aclarar que solo necesitas un tiempo y que la historia seguirá, el jueves no lo tenia en claro, te estaré esperando pacientemente, hasta pronto.

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  2. No puede ser! Por favor danos otro capitulo mas, esto no puede terminar así :'( ... Gracias por tu dedicación, por compartirnos tu talento y por darnos esta historia tan hermosa. Se que no tenemos (tus lectoras) derecho de exigirte mas pero woow haces magia al escribir y estas chicas me encantaron ! Ojala esta novela tuviera segunda parte.

    Eres una chingona Vic y gracias nuevamente por todos estos meses!!! Saludos y danos mas de Elisa y Chiara, porque a Elisa le gusta Chiara pero espero saber que Chiara ama a Elisa

    Besos desde México

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    1. <3 Gracias, amiga mía. Te prometo que lo retomaremos. Sólo necesitamos un tiempo.
      Un fuerte abrazo.
      Vic

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  3. no no no.
    Háblale quizás ya te halla perdonado

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    1. Lo leerás. Te doy mi palabra. Ahora necesitamos dejarlas un tiempo.
      Gracias mil por seguir nuestra historia.
      Un beso.
      Vic

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  4. Tristeza infinita este capítulo la verdad, que no me lo esperaba. Yo quería que terminen juntas. En general el capitulo me pareció triste, con la muerte de Gaia y las dudas de Elisa sobre si realmente amo o no a Chiara, la cual me hubiese gustado saber porque actuó indiferente al encuentro con Elisa, seguro tenia sus razones. Si me remonto al principio de la historia se notaba que había mucho amor, por eso no entendí las dudas, así como tampoco que Elisa no haya podido tener una relación con Chiara por todos sus miedos y dudas y con Gaia si, eso me pareció un poco injusto. Pero entiendo que así es la vida también. Muchas Gracias Victoria por contarnos esta historia y hacer de los Jueves el día mas lindo de la semana :) Ojala y espero no equivocarme, que el final abierto da lugar a una continuación.

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    1. ¡No te equivocas! Sólo necesito un descanso.
      Gracias a ti por estar a nuestro lado y por valorar tan hermosamente mi trabajo.
      Un beso enorme y hasta pronto.
      Vic

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  5. Wow, se que uso mucho esa expresión pero es que no hay otra manera para describir lo que me dejas cuando termino de leer un capitulo de esta magia que produces. Este capítulo me deja en claro que ya se acerca el final y es un sin fin de emociones. No me gusta que Sara muriera pero realmente es bueno saber que tuvo una linda relación con Elisa y que ella pudo aprender de ella. Simplemente me encantó el capítulo y sinceramente es magnifico lo que has ido haciendo en este tiempo. Una historia que se parece a muchas y al mismo tiempo a ninguna. Estoy más ansiosa que nunca. Besos y Gracias Vic.

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    1. Hola Brujita. Este fue el fanal, de momento. Dejé a Elisa mirando a Chiara, pensando en qué va a hacer, en si sólo fue que le gustaba o la quiso, en qué es ese vínculo que sintió, en por qué con Sara se atrevió y con CHiara no.
      Sí, este es un final abierto a preguntas y por eso, volveremos para contestarlas.
      Un beso enorme y gracias por estar aquí, en nuestra novela.
      Vic

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  6. Esta historia ha sido realmente espectacular, lo que me ha hecho sentir mientras la leia es indescriptible, pero sinceramente creo que merecia un final mejor, no necesariamente que Elisa y Chiara acabasen juntas pero quizá no un final tan abierto...es mi humilde opinión hacia una historia que me cautivó y que este final me ha dejado con un sabor agridulce. De todas formas, muchas gracias y suerte!! Raq

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    1. Hola RAquél. No sé si ese es tu nombre, pero si no lo es, disculpa. Nuestro final es una manera de detenernos sin cerrar la historia. No queremos acabarla, pero ahora no podemos seguir con ella. Ellas ha quemado muchos cartuchos y tienen que empezar procesos nuevos. Yo también y debo pensar en ellas de otro modo.
      Lo retomaremos.
      ¡Un beso enorme y gracias!
      Vic

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  7. Si este es el final, me recuerda tanto a esas películas independientes, donde te dejan con esa incertidumbre, que bueno, las hace más interesante. Muy buena historia Vic, saludos desde México.

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    1. Hola. Me alegro de que te guste este final. A mí también me gustó y me dejó con curiosidad por saber qué pasará. Porque está claro que esto no ha acabado y me siento como si ellas dos no me hubieran permitido cerrarlo de manera tonta, con un reencuentro rápido, o una desencuentro. No, ellas crecen y piensan y viven otras cosas, pero siguen vinculadas, y te juro que a mí misma me sorprendió este final. A veces las historias tienen vida propia.
      Gracias por tu comentario.
      Un beso.
      Vic

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  8. Hola Victoria! Felicidades una excelente novela que desarrollaste! ... Se que como dijiste en Facebook puede que allá una continuación pero no nos confirmas nada... Entiendo que gracias al éxito estas en otro proceso con esta novela pero nos encantaria saber que habrá una segunda temporada o una continuación de esta historia! Muchas felicidades, creo que hablando por todas y sin derecho a hacerlo solo danos un rayito de esperanza :)... Veo que algunos comentarios suenan un poco molestos y como ha venido pasando en este tiempo seguro recibirás mas, tu no te preocupes que has hecho las cosas tan bien que los seguidores de la novela piden mas!

    Ya me extendí un poco, pero estaré atenta a cualquier noticia o sorpresa que nos puedas dar, además de la segunda parte de la venta de esta novela... Tengo la esperanza que haya mas historia entre Chiara y la hermosa Elisa

    Buena vibra, suerte y sobre todo éxitos
    GRACIAS

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    1. ¡Hola! Sí, estoy tratando de acabar otras cosas, pero sobre todo necesitaba un descanso para pensar en cómo desarrollar la historia de nuestras chicas. Ha sido intenso: dos años semanalmente. Uf, ahora toca volver a hacer esquemas y a pensar en el desarrollo de ellas en estas edades, tan distintas a las que tenían cuando comenzaron.
      Volveremos, pero necesitamos tiempo.
      ¿Éxito? Vosotras habéis sido mi éxito, te doy mi palabra. Vosotras y vuestra lectura. Gracias a vosotras.
      Gracias por tu amables palabras.
      Un beso.
      Vic

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  9. No se que escribir..... Lo que en verdad quiero decir, es que no se como poner por escrito las emociones que me produce leer esta novela. Que me gusta, es poco decir. Que me encanta la historia y la manera en que la cuentas, ya te lo hice saber en otros comentarios. Que espero con ansias cada jueves y estoy a la expectativa de cuando subas otro capítulo, no es un sentimiento ajeno a cada una de las lectoras de este blog. No creo que cuando la iniciaras la pensaras terminar así, supongo que en algún punto los personajes tomaron vida propia y se hicieron cargo de la historia, con idas y venidas lo que me tenía entusiasmada era la creencia, que a pesar de todo, al final el amor prevalecería. Como cada capítulo, logras sorprenderme y siempre me dejas con ganas de más (y más y más...). Me he vuelto adicta, lo admito. Adicta a Elisa le gusta Chiara. No puedo, no quiero, aceptar que ya ha terminado. Aunque por un lado estoy alegre porque las vislumbro juntas, a la vez estoy triste porque ha llegado su fin. Tratare de superarlo día a día.
    Te deseo lo mejor. Mucho éxito. No dejes de escribir nunca, no le prives al mundo de tus magníficas historias. Beso
    Flo
    P/D: Al final supe que escribir (es que la novela me ha inspirado).

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    1. Hola Flo. No,no terminó, pero necesito un tiempo para pensar en lo que vendrá ahora. YA no son tan niñas. ya les pasaron cosas a las dos. Hay que hablar desde otro lugar y ese lugar me interesa mucho, pero tengo que trabajar en ello.
      Gracias por tu hermoso comentario acerca de la novela.
      Un beso y hasta pronto.
      Vic

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  10. Creo que al final si puedo de alguna manera decirlo, si, efectivamente, como que siento que aun falta algo mas, es una historia que de principio a fin me cautivó, ante todo muchas gracias nuevamente por tan hermosa historia, el ser humano es complicado y mas los sentimientos, a veces uno quisiera que nuestro futuro fuera de una manera mas manejable, sin embargo, los mismo obstáculos que nos ponemos a veces nos impiden llegar a dicho destino, el haber leído y saber que crecieron, cometieron sus errores y maduraron de manera drástica hace que sea esta historia mas apegada a la realidad, tal como fueron los personajes, así somos, no hay fantasías, se sufre, se ríe, se llora y pasan momentos que no podemos evitar, aun así creemos que puede tanto en la vida real como en la historia un final, a veces feliz, a veces triste, como dicen, según con el cristal con el que se mire. Como siempre un subidón de sentimientos, tristeza y alegría con esta historia, ojalá y en algún momento exista un futuro para Elisa y Chiara, ojalá Chiara nos explique que paso, que sintió, y el por que de su decision, nuevamente muchas, pero muchas Gracias Victoria.

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    1. Gracias a ti HAruka. Eres muy amable y gracias por entender tan bien lo que he intentado escribir. La historia queda abierta, sí. Esa es la intención, y también el poder retomarla más adelante. E intentado ser realista y contar lo que veo, lo que he sentido a veces, lo que me han contado los demás. El amor es complicado porque los seres humanos lo somos y por qué a veces ni siquiera sabemos de qué nos enamoramos y eso suele ser algo muy frecuente. Sabemos que a Elisa le gusta CHiara, y mucho, pero ¿eso es suficiente? Sí, le calienta, le hace dudar, pero al mismo tiempo algo en el compromiso con ella, le aterra. Esa es la pregunta: ¿la ha mirado alguna vez? ¿se ha detenido a mirar a CHiara y entender qué demonios le pasó con ella y por qué aún no lo ha cerrado? Mirar es una metáfora de pararse, en esta novela. De reconocer al otro, de crecer y dejar de lanzarse irreflexivamente hacia todo.
      Mil gracias por estar con nosotras tanto tiempo.
      Hasta pronto.
      Un beso.
      Vic

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  11. Wow! Ha sido tan inesperado todo que me quede perpleja, me ha dolido Sara porque le habia tomado mucho cariño, pero no estoy para nada decepcionada con la historia, al contrario, es la historia más genial que he leído. Esperare con ansias para cuando decidan retomarla, pues nada me haría más feliz que saber si será diferente este encuentro de Elisa con Chiara, quiero que se encuentren realmente, creo que sería una sorpresa para Chiara ver la madurez que tiene ahora Elisa, ¿Y Chiara sabrá que Elisa estuvo con Sara? a mi me da la impresión que no pero quizá cabe alguna posibilidad que sí.
    Te lo reitero Victoria, ¡Tu novela ha sido y siempre será genial! ¡Muchas gracias por compartirla con nosotros!
    Me pareció magistral la referencia al título de la novela, que yo pienso que será inolvidable.

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    1. ¡Hola Alexia! Sí, he dejado la puerta abierta para que ellas puedan retomar su historia. Ahora necesito un tiempo de pensar, hacer esquemas y saber qué quiero contar, qué es exactamente lo que unió a estas dos chicas y si esto tiene fuerza y sentido para ellas. Es tiempo lo que necesito.
      Mil gracias por acompañarme en estos dos años y por participar, escribiendo tu opinión. Nos veremos pronto, seguro.
      Un beso.
      Vic

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  12. Interesante "final"... a veces el lector debe trabajar un poquito con el autor para escribir su propia historia. Buen punto.
    Saludos desde Argentina.

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    1. ¡Qué bueno es lo que dijiste! Sí, Nos hemos acostumbrado a que nos lo den todo mascado, a no reflexionar, colaborar con las historias. Mi intención ha sido dejar abierta una pregunta que yo me he hecho muchas veces. ¿por qué hay gente que te arrastra a pasiones y desencuentros, al sufrimiento y a la duda y sin embargo no conseguimos deshacernos de ellas o ellos? ¿Por qué otras personas logran más de nosotras aunque nos gusten menos? ¿Qué sucede cuando uno no consigue olvidar a alguien con quien ha pasado lo peor de su vida y los más apasionado? ¿somos nosotros los que nos aferramos a esas personas o es algo que va más allá de nuestra voluntad? Yo me he hecho estas preguntas muchas veces y las he ido resolviendo. Mirar, mirar al otro, pararte a entender quién es el otro, qué es eso que te gusta tanto o que te disgusta tanto. Por eso me pareció que Elisa debía detenerse a mirar a Chiara. No a correr hacia ella de nuevo.
      Gracias por tu comentario, me ha encantado tu punto de vista.
      Un beso.
      Vic

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  13. A mi me encantó el final :D

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    1. ¡¡Gracias!! A mí también me gustó. Es una pregunta que ha quedado abierta en la cabeza de Elisa. ¿Fue todo atracción?¿ Es tan simple como decir: A Elisa le gusta Chiara? Bueno, ya es hora de que Elisa se pregunte qué le pasó con Chiara y por qué lo fastidió todo si tan conectadas estaban, Por qué se entregó a Sara sin que le gustara tanto y por qué sigue pensando en Chiara aunque no dé el paso que tiene que dar. YA se verá.
      Mil gracias por estar con nosotras.
      Un beso.
      Vic

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  14. Hijole!!! Tuve que leer y volver a leer el último capítulo como unas 3, 4 veces, porque la verdad no sabía cómo sentirme, creo que una parte de mi sigue sin asimilarlo todo muy bien.
    Primero que todo, estoy muy agradecida contigo Vic, de que el final haya sido bastante extenso, ha sido muy lindo de tu parte dedicarle su tiempo, y más viendo que debes de tener que hacer otras cosas, así que gracias.
    Segundo, creo que me sigue frikeando mucho el aspecto de que Elisa haya permanecido tanto tiempo con Sara, me ha impactado mucho que a ella le haya dado todo el amor que nunca le pudo dar a los demás; más sin embargo, pienso que éso ha sido respuesta de todo el proceso de madurez y descubrimiento personal y emocional que Elisa estaba pasando, el cual no tenía antes. Cuando estuvo con Andrés y con Chiara a pesar de su edad eran unos niños, no tenían esa madurez en la que uno asimila y toma en cuenta los sentimientos de los demás por encima de los de uno, lo cual creo que puedo entender que fue uno de los aspectos que aprendió a amar de estar con alguien como Sara.
    De igual forma, sería mentira si digo que me gustó eso, que dijera que amó a Sara, claro que no me gustó, pero soy consciente en creer que podemos llegar a amar a muchas personas, de muchas maneras; pero lo que me dolió más fue que en Elisa hubiera esa duda de no saber si amó a Chiara, creo que eso me confundió.
    Creo fielmente que Elisa y Chiara pueden amar a otras personas, pero al final siento que cada una es el amor de la vida de la otra. Elisa recalca mucho que el amor de Sara era real, sin tanta pasión; pero al final el amor que tiene por Chiara siento que es el ÚNICO, ése amor que te llama, te busca y te encuentra, el que por más años que pasen nunca olvidas, ése del que recuerdas TODO, su olor, color y matices, el que por más caminos distintos tomes, siempre, siempre te llevará a él...al que perteneces.
    Me ha dado un GUSTO INMENSO, saber que hay posibilidades de que ésta historia regrese, nos has dejado con un ligero rayo de esperanza, algo por lo que igual estoy muy agradecida.
    Deseo que tengas MUCHA SUERTE Y BENDICIONES en los siguientes proyectos que estés realizando o en el siguiente capítulo que estés tomando en tu vida, y de nuevo te doy las GRACIAS, MUCHAS GRACIAS, MIL GRACIAS, por haber hecho el jueves uno de los días más increíbles y emocionantes de todo éste tiempo que tuvimos la novela, por habernos dejado entrar en un pedacito de tu corazón y de tu mente al leer éste gran trabajo, el cual como todos te hemos dicho tu talento es INCREÍBLE, DETALLADO Y HERMOSO, tanto que nos ha dado un mar de emociones capítulo por capítulo.
    Deseo de todo corazón que regreses, cuando sea el momento adecuado, con mucha más fuerza, a movernos el piso con tu lectura, mientras eso pasa...un hasta pronto!
    Un abrazo y un beso, Vic
    Saludos, Ale

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    1. ¡Hola Ale! Qué gusto em da leert siempre. Tienes muy buena onda pareces tan sensible y sincera que siempre me alegra encontrar tus comentarios. Ellas volverán. No lo dudes, salvo causas mayores, aún tienen una historia que contar. Sí, el amor está, pero la pregunta es ¿Es el amor igual a los diecisiete que a los treinta o a los cincuenta? Yo sólo puedo hablar de mi propia experiencia y tengo cincuenta años y miró hacia atrás y veo que no soy la misma persona, ni amo o valoro las mismas cosas que valoré hace tan sólo diez años. Me interesa el recorrido del amor, homosexual, hetera o el que sea. Me interesa la gente que lucha por entenderse y entender lo que sienten, las reflexiones y las pasiones. Volverán, te lo aseguro.
      Mil besos por acompañarme en estos años. Gracias de corazón.
      Vic

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  15. No pensé que fuera a acabar en este capítulo... lo esperé toda la semana y era el fin! T-T Aun así soy fan de los finales abiertos, por lo que a mí respecta invitan a pensar en las posibilidades y en esta oportunidad a preguntarme si será que todos los caminos conducen a Roma...
    La verdad, a mi no se me hace muy ajeno todo lo que paso, la vida es impredecible. Con lógica lo del cáncer de Sara era factible, lo de Rebecca no lo hubiera imaginado jamás, y supongo que ha debido contribuir a la separación de Gaia y Chiara, pero creo que si hay una vuelta, y como todo mundo diré que ojalá que SI, sabremos lo que ocurrió.
    Me ha gustado ver a Elisa crecer en estos últimos capítulos, un poco a los tropezones, pero me ha agradado ver que de alguna manera a logrado dejar atrás a la adolescente que era, que ya no se desespera por la necesidad de saberse y sentirse amada, sino que anima a amar.
    Me ha fascinado la novela desde que la encontré por casualidad ya bastante avanzada y comencé a devorarla, al principio con un poco de miedo, pero me ha servido conocer a este par y sus vidas, gracias por eso.
    Buena suerte y hasta la próxima!
    GC.-
    p/d: hay algunos errores, pero nada que no se entienda

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  16. ¡Hola! Gracias por tu comentario. Me has acompañado durante todo este trabajo y aunque no sé tu no,bre, te agradezco que comentes, critiques y des tu opinión. Yo siento que la novela comenzará. Ellas necesitaban crecer, y claro que es amor, pero no un amor maduro, no al menos el que Elisa sintió. Creo que la historia de ellas desde la perspectiva de dos mujeres ya camino de ser adultas, será más interesante, más pausada y no por ello menos pasional. Pero necesito tiempo para pensar sobre ellas, hacer esquemas, y madurar el desarrollo de la siguiente entrega.
    Mil gracias, de nuevo.
    Un beso.
    Vic

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  17. Victoria,

    Antes que otra cosa, te agradezco por haber creado y publicado esta bella historia. Tu manera de escribir es mágica. Entiendo lo del descanso, las cosas buenas tardan su tiempo. No hubo capítulo en el que no sintiera algo de lo que narrabas y se dio casi natural, sin darme cuenta hasta que ya estaba metida en la lectura.

    Gracias y hasta luego.

    Montse

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    1. ¡Hola Montse! Mil gracias por ser tan amable. Espero regresar pronto.
      Un beso.
      Vic

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  18. He de decir que me parece el mejor final que puede tener esta novela.
    Elisa no amaba a Chiara, Chiara no amaba a Elisa, no podía ser, no se conocían, fueron instantes los únicos q vivieron, una semana fue lo mas q lograron estar juntas, no se podían conocer, era una atracción extraña que las enganchaba...
    Por eso el final este es abrir una nueva vida a Elisa la cual yo creo que cuando se queda mirándola por fin acepta quien es y por fin podrá hacer su vida, bien con Chiara o con otra persona.
    Para mi el final mas sensato que podía tener ya que entre ellas no hubo amor solo fue un instrumento para aclarar a Elisa.

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  19. ¡Caray! ¡Qué buena reflexión!. Ni siquiera yo podría haberlo explicado mejor. Me alegra cuando encuentro gente que entiende el proceso de estas dos chicas.
    Mil gracias por tu comentario.
    Un beso y hasta pronto.
    Vic

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  20. Nooooo! .....bueno debo decir que me hizo reflexionar si ...siempre buscamos nosotros (Los lectores) maneras de vernos reflejados en cada personaje por eso queremos que estén juntos nuestros protagonistas siempre ! Algunas con Gaia otras con Sara como sea debo decir que (aunque soy una persona tremendamente impaciente) esperare para leer un bonito final ....No importa si es como me gustan o si no (por que siempre queremos un final similar ....Esta novela y tu querida escritora ya tienen sus créditos Un saludo desde Colombia

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  21. Tal vez no empecé a leerte desde que empezaste con esta historia, empecé a leerte hace como tres meses y en menos de una semana me había leído todos los capitulos, es una historia que me ha enganchado mucho y me ha hecho sentir lo que describias, mas que nada porque yo he pasado algo parecido a lo de esta historia y me siento demasiado comprendida, hoy por hoy sigo sintiendo que aquella persona a la que un dia tuve que dejar ir volvera a mi! Gracias por hacerme sentir tanto.

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  22. Estoy llorando porque me dejas con este final/medio abierto medio cerrado... Jo muchas gracias, ojala la vida no fuera tan dificil..... Muchisisisimas gracias por vuestra dedicacion. Os quiero!!!

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  23. es una historia hermosa me lleno de muchas emociones.. cuando volverás a escribir y darnos es final que todos esperamos? ya han pasado meses no me dejes con la incertidumbre :(... pero igual te felicito gran escritora muchas gracias por compartir con nosotros esta preciosa historia

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  24. Hola,yo recie descubri esta historia me he leido todo endos dias, me engancho de una manera espectacular, me parece que esta bien escrita la historia, me hizo sentir, y sentir como si me estuvieran pasando a mi las cosas, me identifique mucho con el dolor de Chiara. Me enojo mucho la inmadurez, frialdad e indecision de Elisa. A pesar que la hisotria podria quedae con un final abierto y que cada quien se imagine que termine como quiera, la verdad es que yo no soy fanatica de los finales abiertos, creo que si decido leer la obra de un escritor y vivir las penas y alegrias de sus personajes, considero justo que me digan que ocurrio con el personaje al final, creo que si quisiera adivinar un final para eso lo escribo yo, pero yo no soy escritora, por eso leo las historias que escriben los autores pero lo leo confiada en que voy a leer un final con caracter. ojala asi como informo la autora desde febrero, que la historia iba a continuar, espero que cumplan con lo prometido, y que ojala sea pronto.

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  25. Exigo un final feliz! Me ha encantado la histoeia, pero creo que después de todo lo que han sufrido Chiara y Elisa, merecen ser felices, la conexión es realmente impresionante, no hay manera de que no estén juntas! El destino, la vida, el karma se los debe! Ya han madurado,han cometido errores, han aprendido, se han extraño! Merecen estar juntas, joder! Siento la emoción con la que me aferro a ello, pero simplemente creo que el amor debe de ganar, no importa cual sea la condición. Espero que pronto retomen la historia y nos lleven lejos otra vez! Amé la historia y os seguiré hasta el final! Besos desde Nicaragua

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  26. decir que me produjo una resaca literaria es poco, a mi nunca jamas me hace sentir nada ningun libro, siempre escucho que dicen este libro me hizo llorar o este capitulo me hizo sentir asi, jamas senti eso pero tu historia me ha dejado obsesionada, incluso siento esa sensacion que todos decian sentir cuando leian algun libro, hasta ganas de llorar tengo, no puedo dejar de pensar en ellas, elisa siempre se daba cuenta de que queria a chiara demsaiado tarde y ella se canso.que se quedara mirandola me parecio el mejor final, como dices, ella siempre corria a mover la realidad de chiara y no hago mas que imaginar que chiara la ve afuera y se acerca a ella, admito que me hubiera gustado saber el pensar de chiara, amo tu historia y ansio, ruego, imploro que ya llegue la segunda parte
    saludos desde mexico =)

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