viernes, 21 de noviembre de 2014

Cap. 79. CHIARA: Adios, amor mío.


 En mi sueño buscaba a Eli. En la vida real había decidido dejar de esperarla. No fue una decisión fácil y sin embargo llego rápidamente.
Desperté sudando y con el corazón encogido. Después de la visita a casa de Elisa había regresado a la mía y me había echado un rato. Miré la hora. Casi las dos de la tarde. Escuché los pasos de mi compañera de piso y en cierto modo me alivió no estar sola. Por lo general no me gusta la compañía cuando estoy triste, pero esa mañana me alegró oír la música que salía de la radio; un objeto en desuso que mi extravagante compañera de piso se empeñaba en alabar a pesar de la mala conexión de la frecuencia.
Salí al comedor y escuché su voz tarareando descuidadamente por la cocina.
—Eh, estás aquí, Nunca nos vemos, eh.
Iba vestida con un kimono de seda corto y lucía un dragón en una de sus pantorrillas. Me fijé en él.
—¿Te gusta? Me lo hice hace unos días. Joder, no sabes que daño me hizo el menda ese.
—Está bonito —mentí.
—Ya, ya sé que no te gusta. No hace falta mucho para darse cuenta de que vas de otro rollo. La pregunta es, ¿ de qué rollo vas?
Me miró divertida apoyando la mano en la cintura mientras sujetaba una cuchara de madera de la que goteaba salsa de tomate.
—De ninguno —dije señalando el suelo.
—Vaya, soy un desastre —se agachó  y lo limpió con un papel de cocina.
Me miró un segundo y frunció el ceño con el aire de una profesora disgustada por el aspecto de su mejor alumno.
—Chica, ¿estás bien?
—Claro —cogí una manzana de un frutero del que salieron disparadas docenas de pequeñas mosquitas
—No sé qué pasa. Tenemos la casa llena de esos bichitos.
Levante las frutas hasta dar con un limón verde de moho.
—Qué asco —exclamó.
—De ahí vienen las mosquitas.
Tiré el limón a la basura y lavé la manzana en el fregadero.
—¿Te acabas de despertar? Me pareció escucharte salir de casa muy temprano.
—Salí  pronto y regresé de nuevo.
—¿Y qué planes tienes para hoy?
Me encogí de hombros.
—Ninguno en especial. Dormir, leer.
—Qué juerga ¿eh?
—Es lo que me apetece.
Se llevó la cuchara a la boca y probó una salsa que burbujeaba en una sartén.
—Pues hoy tenemos comida en casa. Si te apetece, ya sabes.
—Gracias, pero prefiero quedarme en mi cuarto —. Abrí la nevera en busca de algo indeterminado.
Escuchaba mi propia voz contestando preguntas y hablando de manera casual acerca de mis planes, en los que ya no entraría Elisa. Me detuve a mirar las baldas vacías y me di cuenta por primera vez de que no tenía ningún destino razonable a mano. Cerré la puerta del frigorífico y me entretuve un rato en cambiar los imanes de sitio.
—Oye, ya sé que no hablamos mucho, pero no hace falta ser un lince para darse cuenta de que estás más sola que la una. ¿Qué pasó con el chico con el que salías?
Sonreí.
—No funcionó —dije.
—A la mierda los tíos. Son todos unos cabrones. Lo mejor en pasar de ellos. Yo he decidido repartir mi corazón entre mis amigos y amigas, es lo mejor. Ellos no te fallan.
—Supongo —me apoyé en la encimera. Me sentía anestesiada, flotando más allá de mi misma mientras me observaba.
—Venga, anímate. Vendrá gente guay y te olvidarás por un rato de él.
—Ella —corregí.
—Vale, pues ella —respondió volviendo a remover la salsa—. Al final da un poco igual. En el amor todo se repite.
Esperé unos segundo a que reaccionara a mi confesión sobre mi homosexualidad, pero continuó añadiendo especias a la salsa que iba tomando una consistencia demasiado espesa para mi gusto.
—¿Sabes? Tengo dos amigas que están buscando pareja —dijo sin mirarme —. Una es super. Estudia violín y de verdad que tiene un don para escuchar. Nunca he entendido por qué no consigue tener una pareja estable. La otra está buenísima. Te juro que si me gustaran las chicas no dudaría en enrollarme con ella, porque tiene un polvazo.
No pude evitar soltar una carcajada.
—¿Ves? Te he hecho reír.
—¿No te importa que no te lo haya dicho?
—¿Por qué tenías que decirme que eras bollera? Yo no voy diciéndole a la gente que soy hetero.
—No creo que sea lo mismo.
—Ah, ¿no?
—Vamos, no te hagas la inocente. Sabes que la gente ae hagas la inocente. Sabes que la gente aún tiene prejuicios con esto.
—No creo que tanto como tú crees.
—Bueno, mi relación ha terminado por eso.
—Vaya, me parece raro. ¿Quién tenía prejuicios?¿Su familia?¿Sus amigas?
—Todos. En realidad ni siquiera estoy segura de que me quisiera de verdad. Tal vez fue eso.
—Eso es más grave —. Me tendió una rebanada de pan untada en algo rojizo. Me lo llevé a la boca e inmediatamente sentí que las fosas nasales se abrían de golpe.
—Joder, pica como un demonio —exclamé.
—¡Viva México! —rió relamiendo la cuchara antes de echarla en el fregadero.—¡Guau! Se me ha ido la mano con el picante —dio un sorbo a su cerveza y sonrió.
—Te las presentaré a las dos. Seguro que conectas , son dos tías muy auténticas.
—Oye, te lo agradezco de verdad. Pero no estoy buscando pareja.
—Claro, perdona. Soy tan bruta. Date tiempo, aún debe de estar todo muy reciente —me miró esperando una respuesta.
—En realidad nunca he conseguido estabilizar mi relación con ella. Puede que no hayamos tenido otra cosa que sexo —me atreví a decir.
—¿Y quién ha roto de las dos?
Ella llevaba la conversación con fluidez y tanta naturalidad que casi me avergoncé de no tener que fingir.
—Es complicado… —dije.
—¿Es complicado saber si has roto tú o ella?
—Ella aparece y desaparece y yo no lo aguanto más. Además tiene novio.
—Buf. Eso suena de pena. No es que te quiera hundir más, entiéndeme, pero cuando nadas entre dos ríos no te mojas en ninguno —sentenció desabrochándose el delantal.
Estaba delante de ella, confusa, de nuevo sola y sin dirección. Había vivido un amor caótico y doloroso que se resistía a intentar ser algo convencional.
—La verdad es que no sé lo que siento. Hace unas horas estaba desesperada por verla, ahora sólo estoy cansada.
Me pasó una mano por el hombro y me achuchó.
—Se te pasará, es cuestión de tiempo y por lo que me cuentas, mejor que hayáis roto. Ahora dime que comerás con nosotros.
—No creo que sea una buena compañía.
—Nadie te pide que seas la reina de la fiesta. Sólo es una comida.
—De acuerdo —dije.
Me di una ducha rápida y me cambié de vestido. Mis expectativas se reducían a intentar sobrevivir a ese día y sabía que sería de esa forma durante una temporada. Pensaría en Elisa, la añoraría, y me preguntaría una y otra vez si había sido mi culpa, pero un día dejaría de pensar en ella.
Dejé que mi pelo se secara al aire. La casa estaba fresca pero el calor de la calle se colaba por algunas de las ventanas que habíamos abierto para ventilar el olor a comida.
Los invitados fueron llegando y Bárbara los recibió con sus explosivos canapés picantes y un buen vaso de cerveza fría. Yo intentaba participar de las bromas y la conversaciones, pero me sentía como un fantasma entre ellos. La mitad de mí estaba ausente, la otra mitad  trataba de aferrarse a la vida que seguía su curso implacable. Ellos se dirigían a mí con cortesía, yo contestaba frases estereotipadas. Fumaron canutos y cantaron a coro una canción de la que apenas recordaban la letra. A las seis de la tarde continuaban echados en el sofá, discutiendo sobre las ventajas del anarquismo inteligente, (así habían bautizado su forma de vida, que yo imaginaba caóticas).
Entré en mi dormitorio y miré el móvil apagado sobre la mesa. Alargué el brazo para cogerlo. Una voz me detuvo.
—Déjalo. La vida está ahí afuera —. Me di la vuelta y vi a una chica delgada con un vestido blanco de tirantes y una mancha oscura en el cuello.
—¿Perdona? —pregunté un poco molesta por la intrusión.
—Me llamo Carol —dijo extendiendo la mano hacia mí—. Acabo de llegar y me han dicho que necesitabas refuerzos.
—No necesito refuerzos —contesté.
—Claro que no. Es una tontería. Disculpa —sonrió.
Tenía una boca amplia y carnosa. Me fijé en una mancha de color marrón oscuro en su cuello. LA tocó con la mano.
—No es un chupetón —rió—. Ni estoy enferma.
—No he dicho nada.
—Soy violinista —aclaró.
—Vaya, qué rápida ha sido Bárbara —murmuré.
—¿A qué te refieres?
—A nada. No importa.
—¿Eres italiana?
—Sí.
—Yo estuve un año en Florencia. Es una ciudad preciosa, pero carísima.
Había entrado en mi dormitorio con la cautela de un felino que rodea a su presa. Así lo sentí yo y me tensé.
—Oye, no quiero ser brusca y perdona si te parezco muy clara, pero acabo de terminar una relación y no estoy en mi mejor momento, ¿sabes?
—Imagino —dijo apresurándose a salir del dormitorio.
Llevaba un pequeño tatuaje en la espalda. Un conjunto de pequeñísimas estrellas más arriba del homóplato.
—Cuando uno está así es cuando más esfuerzos tiene que hacer por seguir fingiendo que le interesa la vida. A mí me funciona. Al principio parece que nunca vas a volver a conectar, y un día dejas de pensar en ella y descubres que ha pasado a formar parte del paisaje de fondo.
Me echó una última mirada antes de marcharse. Estaba nerviosa y jugaba con las pulseras de su muñeca haciéndolas girar. Me fijé en sus brazos, extremadamente delgados y en las gruesas venas que los recorrían, tan familiares para mí. Entonces lo dijo. Lo mismo que había dicho Elisa la primera vez que habíamos hablado.
—Sí, parezco la Novia Cadáver —sonrió y levantó los brazos como una marioneta.
Sonreí sin ganas. En cierto modo se parecía a Elisa. Los brazos y las piernas largos, los dedos aristocráticamente delgados, la piel pálida, el pelo rubio, los ojos azules. Si tenía alguna oportunidad, la había perdido al hacer ese comentario. Eso era peor que si ella hubiera sido totalmente nueva. Me di cuenta de lo mucho que añoraría a Eli. Un dolor profundo me recorrió el pecho.
—Bueno, te dejo en paz —dijo haciendo un gesto de despedida con la mano.
Me encerré en mi habitación y di riendo suelta a mi tristeza. No podía entender cómo había sucedido todo sin que lo viera venir.  Lloré en silencio, dejando salir toda mi pena y mi frustración. Hacia las siete de la tarde conecté el móvil y vi dos llamadas perdidas de Nando y un mensaje de Elisa.
Te quiero, decía.
Intenté aferrarme a esas dos palabras y esperé encontrar un atisbo de alegría al recibir el mensaje. Pero algo en mí estaba exhausto. Algo en mí ya no creía en nosotras. Algo en mí se hundía en el pesimismo y el olvido.
Salí de mi dormitorio a hurtadillas. Entré en el baño y me enjuagué la cara. Me miré en el espejo intentando adivinar qué mujer sería yo en un futuro. Vi una chica solitaria y aún enfadada con la vida. El tiempo en Roma me había reconciliado con mi familia y me había hecho sentir digna del amor. Me resistía a volver a mi antigua celda en la que tan solo había exiguas migajas de cariño. Añoraba a Elisa, la amaba, pero estaba harta.
Me recogí el pelo y me puse un poco de colorete para mejorar mi mal aspecto.
Al salir del baño me topé con Bárbara.
—Desapareciste.
—Estaba cansada.
—Tienes mala cara.
—No me encuentro muy bien.
—¿Vamos a dar un paseo? Tengo un dolor de cabeza del copón.
—¿Llamaste a tu amiga Carol por mí? —pregunté.
Pestañeó un segundo cómo si no entendiera a qué me refería.
—¿Carol?
—La violinista. Entró en mi dormitorio.
—¿Pasó algo? —preguntó curiosa.
—No.
—¿La llamaste por mí? —insistí un poco molesta.
—Qué va. Me dijo que igual venía a la comida pero apareció para el café. Estuvimos hablando y me preguntó por ti -le había hablado de que estaba alquilando una habitación-, y le conté que estabas en un momento malo, por lo de tu chica y eso, ¿Te molestó que se lo contara?
—Un poco.
—Lo siento. No pretendía hacer de alcahueta si es eso lo que piensas, pero ella se interesó por ti.
—Ok, no importa.
—¿Salimos entonces? Te recompensaré con un buen café. Conozco un sitio que dan los mejores capuccinos de Madrid.
Me dejé arrastrar por ella. Jamás se me había hecho un día tan largo.
El café estaba cercano a Gran Vía y habían abierto las puertas de acceso a la calle para conseguir un poco de ventilación. Enorme ventiladores de madera giraban sin éxito sobre las mesas donde la gente se saltaba la prohibición de fumar en los locales.
—No me gusta el humo.
—Venga, no seas intolerante. Está todo abierto —insistió Bárbara Elegimos una mesa cercana a la calle y yo abaniqué el aire a mi alrededor con la mano.
—¿Te pido un capuccino, entonces?
—Prefiero algo fresco. Una botella de agua mineral.
—Ok.
Bárbara caminó hacia la barra y yo desvié la mirada hacia la calle. A esas horas comenzaba a estar llena de gente. El tráfico rugía cerca de nosotros, una moto ruidosa dejó una estela de humos tóxico. Me tapé la boca con la mano. Alguien pasó un abanico cerca de mí.
—Gracias —dije girándome hacia el dueño del abanico.
Verónica me saludó llevándose un par de dedos a la frente, como un personaje sacado de una novela de Tom Sawyer.
—Cuánto tiempo…
—Sí —. Estaba muy guapa. Llevaba el pelo muy corto de color rubio platino y las puntas se tornaban azuladas progresivamente.
—Qué cambio —dije con timidez.
—Ah, esto —se llevó las manos al pelo—. Son modas. Un día me aburriré y lo teñiré de otro color. ¿Me puedo sentar?
—Estoy con una amiga —miré hacia la barra-. Bárbara me sonrió y me guiñó un ojo—. Claro, por qué no.
—La última vez que nos vimos escapaste de mí —me reprochó burlona.
—Estaba con alguien.
—¿Y ahora?
—También —señalé hacia la barra—. Es mi compañera de piso.
Verónica la saludó con una mano. Bárbara devolvió el saludo.
—¿Y cómo te va todo?
—He tenido tiempos mejores.
—Cualquiera lo diría, chica. Siempre que te veo estás jodida. Espero que no sea por la misma persona. Te mereces algo bueno.
Me gustó su naturalidad y su calidez.
—Me temo que sí, aunque esta vez no creo que tenga arreglo.
—Buf, han pasado casi dos años ¿no? Eso es mucho tiempo luchando por alguien. Tienes que quererla mucho.
—Sí.
—¿Y ahora?
—Ahora toca pasarlo mal, me temo.
—O no… —sugirió ella.
—¿Por qué todo el mundo se empeña en convencerme de que estar jodida porque pierdes a alguien a quien quieres no tiene que doler?
—Yo no he dicho eso. Sólo digo que el día tiene veinticuatro horas y que no tienes que estar jodida las doce. Date una tregua ,¿no?
—Eso estaba haciendo.
—Guay.
Bárbara se aceró a nosotras con un capuccino y una botella de agua.
—Hola —saludó mirándome interrogante.
—Bárbara esta es Verónica, una… amiga.
Se besaron en las mejillas y Bárbara le ofreció ir a la barra a pedirle algo.
—No, gracias. He quedado en otro bar con unos amigos. Sólo me detuve porque vi a Chiara. Hacía casi… ¿dos años? que no nos veíamos.
Me serví un poco de agua en el vaso y bebí atragantándome.
Verónica me golpeó la espalda con cariño.
—No te ahogues ahora que te he vuelto a encontrar —rió.
Bárbara abrió mucho los ojos al escuchar ese comentario y me sonrió con complicidad.
—Oye, ¿os apetece veniros a una reunión? Será algo tranquilo, y van artistas, músicos, pintores, bueno, gente de todo tipo. Alguna actriz, y actor —añadió dirigiéndose a Bárbara.
 Verónica tenía un radar para distinguir una hetero.
—Buf, yo estoy cansadísima —se excusó Bárbara.
—Hemos tenido una comida que se ha alargado mucho —expliqué.
—¿Por qué no vas tú? — me animó Bárbara
—No estoy de humor —dije.
—Nunca lo vas a estar. No, hasta que pase un tiempo. Venga, por nuestro reencuentro.
Sus ojos chispeaban alegres. Pasó su mano por mi hombro y me recorrió un escalofrío.
—No, de verdad.
—Ok. Pues me voy entonces, que llego tarde.
Verónica se levantó y anduvo dos pasos antes de que yo la siguiera.
—Espera —dije, luego titubeé un segundo antes de volverme hacia Bárbara y despedirme.
—Te veo mañana.
—Claro, tranquila —contestó ella.
Verónica pasó su brazo por mis hombros y me besó en la mejilla.
—Bien, buena chica. Lo pasarás bien y te distraerás un rato.
Le devolví el beso, más por gratitud que por deseo de besarla.
Ella alborotó mi pelo y me achuchó.
—Vamos, pequeña. ¡La vida está llena de sorpresas maravillosas!
Y lo estaba. Ya lo creo que sí.

53 comentarios:

  1. Que bien que Chiara se diera un respiro, aunque sabemos que ama mucho a Elisa , ese juego de sentimientos no la dejaría en paz, esperemos que con Verónica encuentre algo de tranquilidad, tal vez pueda ver la vida desde otro punto, gracias por el capítulo me has alegrado este Viernes, saludos

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    1. Gracias a ti. Comentarios como el tuyo me alegran a mí la semana.
      Hasta el jueves.
      Vic

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  2. El capítulo ha estado interesante con la entrada de Carol y Verónica que novedades traerán sobretodo Verónica que ya tiene historia con Chiara ¿pasará algo entre ellas? Me imagino que Elisa se habrá enterado de la visita de Chiara a su casa y va y le envía ese mensaje . Y Chiara se enfrentará a Elisa y le dirá que ya no puede más que se acabo todo o lo intentará una última vez madre mía hay tantas posibilidades que Chiara empiece algo nuevo con Carol o Verónica y Elisa se decidiera de una vez por todas pero sea demasiado tarde (Nunca es tarde).Vamos Elisa espabila que la estas perdiendo o es quieres ver Chiara con otra, verla irse de tu lado para siempre date cuenta de que ella es lo que has estado buscando la parte que te falta que agonía de verdad .Felicitaciones por esta maravillosa e increíble historia que sigo desde hace tiempo que me gusta cada día más gracias Victoria. Hasta la próxima entrega

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    1. ¡Gracias a ti por tu participación en esta novela! Un beso y buena semana.
      Vic

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  3. Victoria tienes poesia en la manos lo he pensado muchas veces pero nunca lo digo, a donde sea q las lleves... No hagas padecer mas a Chiara xfa . Un beso niña ;) . Carmen.

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    1. Hola Carmen:
      Lo intentaré, intentaré que Chiara se tome un respiro.
      Gracias por tu preciosa frase.
      Un beso.
      Vic

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  4. Insisto con lo mismo Elisa no es cruel y desalmada, la circunstancias la han hecho parecer así, está claro que si va a darlo todo por Chiara, ella lo ha dicho a lo largo de sus narraciones, tanto así que no le reclamó por haber invadido su privacidad (su familia).
    A mi parecer Chiara esta haciendo una tormenta en un vaso de agua, el hecho de ser una persona solitaria la hace demandar enteramente el amor de Elisa porque es la única fuente de amor. Me da mucho gusto que se haya abierto a la amistad de Bárbara, Chiara necesita de mucho amor y las amistades también son fuente de amor.
    Ojalá y Chiara hable con toda confianza con Barbara para que ella la ubique.

    Una vez mas, gracias por un capitulo nuevo, esperando con ansías el siguiente, y caray si habría una manera de compensar este regalo que nos das como fans sería muy bueno que no los hagas saber :).
    Saludos desde México.
    P.D Amé la enchilada que se dio, se nota que no es mexicana XD

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    1. ¡Hola guapa! Sí, no somos mexicanas, ni sabemos mucho de enchiladas :D, perdóname esas licencias.
      Mil gracias por tu comentario y tu gratitud, no sabes cuánto se agradece.
      Vic

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  5. Madre mía, wow, si que no me esperaba la reaparición de Verónica es uno de los personajes que más me ha gustado por su soltura y naturalidad, tiene como una gran facilidad de comprender cada cosa, y es algo que, a mi en lo particular, me encanta. Además que me parece increíblemente sexy. *-* Sigo ansiosa, gracias Vic.

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    1. ¡¡Síiiiii! Es sexi, ¿verdad?
      Besos y gracias a ti.
      Vic

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  6. Que triste, pero necesario! Ya era hora de que Chiara empezara a dar señales de ver por ella misma, que vea Elisa lo que se pierde. Elisa tendrá que cambiar mucho, hacer muchos méritos y demostrar que en realidad quiere a Chiara si es que espera que vuelvan. =)
    Muy bueno Vic. Saludos, Ale

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    1. Hola Ale.
      Gracias por estar aquí siempre. Un beso enorme y buena semana.
      Vic

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  7. No me gustaria que chiara tuviera nada con Veronica no me va, pero ojala al sitio que va conozca una chica bien bella que le mueva el piso (quiza una actriz o artista) y asi pueda descansar un tiempo de Elisa.

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    1. ¡Ojalá! Sí, se merece una tregua, pero también Elisa, se merece un poco de paz, pues no la tiene.
      Un beso enorme.
      Vic

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  8. Siiii, por fin va a mandar a volar a Elisa,, venga "next", q la vida sigue y no hay peor cosa q estar con una mujer tan ridiculamente indecisa como la Elisa

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  9. Me ha gustado mucho, creo que es la decisión correcta, no me parece justo la manera en que Elisa juega con los sentimientos de Chiara y ya era hora de que esta tomara una decisión simplemente no puede seguir permitiendo que Elisa haga con ella lo que le venga en gana, creo que esta será la prueba de fuego para Elisa tendrá que demostrar con hechos su amor por Chiara y que mejor empujón que verla feliz con otra....

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  10. Espero que este no sea el comienzo del final de Elisa-Chiara. Entiendo a Chiara pero sé que Elisa la ama. Ahora que se habían reencontrado esperaba que lo harían funcionar a pesar de los diversos obstáculos que surgen en su relación. Aún tengo esperanzas de que su amor triunfará (supongo que soy una romántica empedernida).
    Flo
    P/D: No se como lo haces pero cuando pienso que ya nada podría sucederles algo pasa, y lejos de hastiarme sigo enganchada a la novela como el primer día que la lei.

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    1. ¡Qué bueno que consiga eso! Gracias por decírmelo. De verdad.
      Un beso.
      Vic

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  11. Casi doy un bote de alegría en la silla... Capítulo triste, pero a la vez "esperanzador", que ya va siendo hora de que la pobre Chiara tenga algo más que penurias.

    ¡Gran trabajo!

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  12. .... pffff se escribe México...!!

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    1. Lo corrijo, gracias, pero tiene su explicación porque hasta no hace mucho y según la RAE aún se puede escribir con J:
      La grafía recomendada para este topónimo es México, y su pronunciación correcta, [méjiko] (no [méksiko]). También se recomienda escribir con x todos sus derivados: mexicano, mexicanismo, etc. (pron. [mejikáno, mejikanísmo, etc.]). La aparente falta de correspondencia entre grafía y pronunciación se debe a que la letra x que aparece en la forma escrita de este y otros topónimos americanos (Oaxaca y Texas) conserva el valor que tenía en épocas antiguas del idioma, en las que representaba el sonido que hoy corresponde a la letra j. Este arcaísmo ortográfico se conservó en México y, por extensión, en el español de América, mientras que en España, las grafías usuales hasta no hace mucho eran Méjico, mejicano, etc. Aunque son también correctas las formas con j, se recomiendan las grafías con x por ser las usadas en el propio país y, mayoritariamente, en el resto de Hispanoamérica.

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    2. Y de todos modos, y perdona la franqueza, si localizas una errata y quieres echarme una mano, hay maneras más amables y educadas de decírmelo. ¿Quién eres? Los que hacéis comentarios poco amables bajo el anonimato… qué quieres que te diga, poco bonito… pfffff.

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    3. http://matadornetwork.com/es/11-cosas-que-los-mexicanos-nos-encanta-odiar/
      Me dio risa el comentario de Anónima porque valla que coincide con lo que nos hace odiar las cosas como mexican@s, admito que yo mexicana también cumplo con esa regla, sin embargo se que la pronunciación J y X tienen cierta peculiaridad, y se bien que en otras nacionalidades llaman Mejico a mi México, así que no se me hizo raro :D.
      P.D respecto al mensaje de "Se nota que no es mexicana" yo me refería a Chiara XD.
      Nuevamente saludos Dalil.

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    4. ¡Hey, que estaba de broma con mi comentario!. Es que el tono, por escrito y en este tipo de foros, es complicado de entender. Entendí tu comentario, y me refería a que ni Chiara, ni Elisa, ni yo, somos mexicanas. Era una forma de pedir disculpas por mi falta de conocimiento sobre México. Te estaba gastando una broma.
      Gracias.
      Un beso.
      Vic

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  13. Wow ahora quisiera ver que hará /pensará /narrará Elisa en su próximo capitulo, quizás fuera bueno que Chiara se hiciera un poco del rogar antes de volver con Elisa, Gracias Vic x tu capitulo, que tengas excelente fin y nos estamos leyendo el próximo jueves... Jueves no es el dia de la semana, es el día que tu subes capitulo ;)
    R

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  14. No se por que, pero el personaje de Verónica me causa desconfianza. Odio los capítulos en los que ella aparece

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  15. Nooo, de verdad, Ella es sana y buena gente. Dale una oportunidad.
    Mil besos.
    Vic

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  16. Me dio mucha penita Chiara en el capitulo anterior :'( yo no veo muy tirada de pelos su actitud, cuando amas de verdad quieres estar con esa persona todo el tiempo o al menos saber q t busca o se interesa por ti; y elisa anda tan confundida con lo de andres y lo de nando q no se da cuenta q Chiara tbm necesita de ella,,q no esta sentada y dispuesta a esperarla cuando ella decida buscarla :(
    Yo particularmente soy fan de Veronica :) desde el primer momento q aparecio le dio las palabras q Chiara necesitaba escuchar y porq no decirlo se sentia la atraccion q habia por parte de las dos, yo creo q eso es lo q necesita chiara en este momento, alguien q muestre interes y le pueda dar ese amor q ella tanto busca!
    Desde q vengo leyendo esta historia tan linda con sus altos y bajos en la relacion de las chicas, siempre imaginaba q eventualmente estarian juntas y felices,,,ahora no estoy tan segura...eso no quiere decir q no crea q no se amen,,,se aman y mucho es solo q las circunstancias las han apartado y quizás eso no tenga solución por el momento; yo me imagino q lo mejor es q cada una tome su camino y quien sabe mas adelante vuelvan a encontrarse :'(
    Va a ser dificil para las dos pero Chiara tiene q amar y sentirse amada, llamenlo inseguridad o como sea,,,pero por la historia q ha tenido es entendible sus miedos y sus ansias de encontrar un amor q la corresponda y poder ser libre de disfrutarlo ante el mundo....por su parte Elisa tiene q descubrir quien es ella realmente con o sin Andres o Chiara, tambien tiene una historia a cuestas q la hace reacia a confiar en los demas y dejarse ver como realmente es por temor a su familia y a los ojos de los demas :( tiene q encontrar Paz como dices Vic y la mejor manera de hacerlo es estando sola por el momento :(
    Una historia genial como siempre!!! gracias por darle un nuevo giro cada semana Vic, sigue asi deleitandonos! Muchos besos y exitos como siempre :) :)

    Hayde :)

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    1. Hola Hayde. Gracias a ti por tanta reflexión sobre la novela. Es encantador que os metáis tanto en ella.
      Un beso.
      Vic

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  17. Me encanta esta historia. Espero Chiara pueda conocer y enamorarse de alguien mas.Gracias por compartir esta bella historia.

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  18. Me encantó este capítulo, lo he releído mas de 15 veces. Y todos los otros tengo que decir, es la primera vez que comento. Verónica tiene un algo raro, pero se me hace muy tierna a la vez que atrevida, asi que me encanta *-* Bárbara es genial, ya quisiera que Chiara pudiera trabar amistad con ella, necesita un oído ahora que su padre no esta con ella. Y Elisa... Ay Elisa... Solo quiero saber que ocurre con sus sentimientos, es que esta chica tambien me confunde a mi u.u
    Te diría todo lo que me pasa con tus personajes, pero sería demasiado. Has realizado un trabajo fenomenal, sin duda. Felicitaciones!!!

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    1. ¡Gracias Capitana!
      Un beso enorme. A ver qué te parece el de esta semana.
      Vic

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  19. Me encanta esta novela desde que la comenze a leer me gusto y entiendo a elisa no es nada fácil la situación de ella me fascinan las dos protagonistas

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    1. A ver si vamos entendiendo a Elisa en este capítulo.
      Un beso y mil gracias por seguir aquí.
      Vic

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  20. Gracias por escribir una novela tan hermosa

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  21. Ohhh que ganas tenía de un nuevo capítulo!!!! Me parece muy bien que Chiara empiece por fin, aunque sea un poco, a relacionarse con gente nueva mostrándose tal y como es. Se centra demasiado en Elisa y necesita urgentemente ese descanso que parece que por fin se lo esta concediendo. Por otra parte, Elisa no me parece mala. Hace muy poco que se han reencontrado y su mejor amigo acaba de tener un accidente y ha perdido la memoria, es muy grave! A veces nos olvidamos pero también hay q ser un poco empaticos, no debe de ser nada facil. Y con todo esto, mas los prejuicios de su madre y el capullo de su hermano... deja de lado a Chiara que necesita desesperadamente sentirse querida de una vez. A lo mejor es que, sencillamente ahora mismo y hasta que no solucionen sus propios problemas, ninguna de las dos podrá darle lo que necesita a la otra para que funcione la relacion.
    Aiiiis que complicado todo!!!! Espero con ansias el proximo capitulo!
    Me encanta tu novela y el proposito que te hizo empezar a escribirla. Gracias por los buenos ratos que me das cada semana :)
    Hasta pronto,
    Lorena

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  22. Hola hola belleza, mira yo diría que para quitarte todo este cuento que si J o que si X pues mk(expresión Colombiana) ponla a comer un Ajiaco, bandeja paisa, pescado con patacon y le das un toque folclórico a la cosa jajaja.

    PD: muero por la forma como escribes, felicitaciones! Xoxo

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    1. :D ¡Me parto de la risa con tu humor! ¡Qué buen talante tienes! Lo que aprendo de vosotras…

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  23. Gracias Vic,
    haces que se pare el tiempo cada vez que leo un capítulo. Momentos mágicos para coger aire.
    Está muy emocionante en este punto, grandeee

    Cibersandra85

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    1. Hola Sandra. Me ayuda mucho que os guste y que estéis presentes cada semana.
      Un beso enorme.
      Vic

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  24. No habrá capítulo ésta semana? :'( estoy al pendiente desde el miércoles y no hay señas...

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    1. ¡Hola! Lo acabo de colgar. ¡Espero que te guste! Un beso.
      Vic

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    2. Fascinada! Valió la pena la espera.

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  25. A mí me gusta muchísimo Verónica, creo que será un personaje muy bello en la historia de Chiara, aunque pobre Elisa si se entera que se reencontraron, como que aquella historia nunca le quedo muy clara.

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