sábado, 25 de octubre de 2014

Cap. 75. Elisa: Olvido.



A menudo me pregunto cómo me convertí en aquella chica. Ahora, cuando miro ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽caricaturra de alguien completamente desconocido para mdo estaba permitido.  lo esto hacia atrás, veo una caricatura de alguien completamente desconocido para mí. ¿Esa fui yo? me pregunto. ¿Yo hice esto y esa otra cosa? Nos desconocemos a medida que cambiamos. Necesitamos abandonarnos para cambiar. Despedirnos de nosotros mismos y firmar un acuerdo para volver a empezar. Ese es el reto. Lo sé ahora. Renovarse, entender y corregir.
Sin culpas.
Sin castigos.
Sin miedos.
Uno se va construyendo lentamente, y a veces ni siquiera sabe que lo está haciendo.
Decides.
¿O tal vez ni siquiera sabes que lo haces?
Los impulsos de mi juventud no estaban guiados por mi consciencia. Entonces, sencillamente viajaba en una montaña rusa emocional en la que todo estaba permitido. Actuaba movida por mis propias tormentas, por mis miedos y mis deseos. Mi deseo se llamaba Chiara, o tal vez sea más honesto decir que mi deseo era yo misma.
Pero ahora necesito recordar quién era, para volver hablar desde esa chica. Lo que soy ahora, construiría otra novela. Probablemente el final de esta.
Era un martes. Lo recuerdo porque el entrenador personal de mi madre venía ese día y a mí me despertaba la música con la que amenizaban las clases.
Probablemente fue eso lo que me despertó. No había música y escuchaba la voz de mi madre hablando por teléfono.
Miré la hora. Era muy temprano y salté de la cama convencida de que esa llamada no podía traer ninguna buena noticia. Mamá me detuvo con un gesto de la mano cuando entré en el salón. Me senté en el sofá, atenta a sus idas y venidas. Nando masticaba una tostada, apoyado en la puerta de la cocina. Le miré interrogante y él se encogió de hombros con indiferencia. Desde el accidente había vuelto a aquél hermetismo del que hacía gala cuando vivíamos juntos. Las emociones no le alcanzaban.
Mamá me dirigió una sonrisa tranquilizadora cuando acabó la llamada, y caminó hacia mí con las manos extendidas. La había visto hacer eso un millar de veces. Un gesto que recogía las flores del éxito.
Sostuvo mi cara entre sus manos.
—Andrés está bien. ¿Qué te parece? Dios cuida de nosotros.
Era la primera vez que la escuchaba hablar de Dios.
—¿Está bien?
—Sí. Está perfectamente —desplegó una enorme sonrisa.
—¿Ha despertado?
Ella soltó mi cara y se alisó el camisón con las dos manos. Exhaló un largo suspiro.
—¿No es maravilloso?
—¿Puedo ir a verle?
—Tal vez podamos ir a verle mañana.
—¿Mañana? No quiero esperar hasta mañana —dije.
Ella caminaba por la habitación sin escucharme.
—Andrea estaba muy nerviosa. Te puedes imaginar por lo que han pasado estos dos días. Gracias a Dios que tu hermano viajaba en el coche de atrás —dijo dirigiéndose a Nando.
Nando nos miró sin ninguna expresión y regresó a la cocina. Mamá se detuvo. Lo imprevisible siempre le causaba una momentánea parálisis. Como si por un segundo se diera cuenta de que la vida no podía actuar de acuerdo a su personaje.
—No consigo que hable conmigo —dijo, girándose hacia mí.
—Es normal, ¿no? Debió de ser horrible verlo todo —contesté.
—Pero ya ha pasado —dijo, recobrando su optimismo—, y ahora Andrés te va a necesitar mucho.
Me levanté sin decir nada. Estaba contenta. Estaba más que contenta, y al mismo tiempo me sentía confusa y triste y angustiada y, cómo no, culpable.
—¿No podría ir a verle esta tarde?
—Llama antes a Andrea —me recomendó.
—¿Y si voy esta mañana? —pregunté cada vez más acelerada.
—Elisa, tranquilízate.
—Estoy tranquila —mentí—, sólo quiero ir a verle.
Subí a mi dormitorio y me di una ducha rápida. Salí de casa a hurtadillas y me dirig. Antes de entrar llas y me dirig r vez mvida no pod. atrillar de veces.entud no estaban guiados por mi consciencia. No, ahora lí al hospital.
Andrea me recibió afectuosa y el padre de Andrés me palmeó la mejilla, nervioso.
—Bueno, parece que nuestro chico ha salido de esta —sonrió, tenso.
—Lo siento, debí avisar, pero estaba muy nerviosa…
Javier apoyó las manos en mis hombros. Estábamos en el pasillo, frente a la puerta de la habitación donde un par de enfermeras hacían algo.
—Escucha —comenzó a decir—. Hay una cosa que tienes que saber.
—¿Qué?
—No recuerda algunas cosas. El médico dice que es frecuente en casos como este. Es como una amnesia, puede que temporal.
—¿Qué es lo que no recuerda?
Andrea asintió silenciosa apretando el pañuelo húmedo entre las manos.
—Creía que todo estaba bien —comencé a decir.
Me hizo un gesto con la mano para que le diera tiempo. Tragó saliva y miró hacia el suelo. Pude ver parte de su cabeza bajo el pelo que comenzaba a escasear.
—Está fuera de peligro. Está bien Elisa. Está vivo, eso es lo importante —repitió con voz quebrada—, pero no puede recordar nada.
—¿Se le pasará?
Andrea se encogió de hombros apretando la boca con fuerza. Sus ojos acuosos apenas contenían la pena que estaba sintiendo. Mi cabeza trabajaba a toda velocidad. Luchaba por entender la situación. ¿Andrés no recordaba nada?
—¿No os reconoce? —insistí. 
Quería saber hasta dónde alcanzaba su amnesia.
—No —contestó Javier.
Andrea se alejó de nosotros para sentarse en una de las sillas.
—Mamá no me ha dicho nada.
—No lo sabíamos aún.
—¿Y qué va a pasarle? Quiero decir, ¿recuperará la memoria, o es para siempre?
—De momento las cosas están así —repitió cogiendo mis manos—, pero el tiempo juega a nuestro favor y el médico dice que la mayoría de los casos tienen una recuperación parcial, aunque no podemos saber cuándo, ni qué cosas podrá recordar.
Una débil luz iluminaba el pasillo, flotando por la ventana, dándole a todo un aspecto fantasmal. Bien podría haber estado soñando.
—¿Puedo pasar?
—Por supuesto —sonrió.
—No me reconocerá, ¿no es cierto?
Abrí la puerta de la habitación sin esperar una respuesta. Mi pregunta no era tal, sino un recordatorio hacia mí misma para que todo aquello no me impresionara demasiado. 
Las enfermeras estaban acabando su trabajo. Me detuve a los pies de la cama y mir ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ expresiñose dulcificóc m acabando su trabajo. Me detuve a los pies de la cama y mirLES OFRECIENDOLE A CHIARA é Andrés. No hubo ninguna señal de reconocimiento en sus ojos. Al contrario, algo en su expresión me avisó de que olvidar tu vida implicaba más cosas que una cuestión de memoria. Su mirada era desconfiada y temerosa.
—Hola —saludé con algo parecido a una sonrisa.
—Hola.
—¿Estás bien?
—Eso creo —contestó visiblemente incómodo.
—¿Sabes quién soy? —tartamudeé.
La más menuda, una chica rubia de modales suaves, le sonrió.
—¿Te acuerdas de tu amiga? —ordenó su cabello con las manos bajo la mirada de un Andrés estupefacto.
—No.
—No pasa nada, chico. Dale tiempo, ¿ok? —me dijo saliendo del cuarto con su compañera.
Esperé a que nos quedáramos solos y me senté en el sofá junto a la cama.
—¿Necesitas algo? —pregunté.
Su extrañeza ante mi visita me hacía sentir igualmente extraña.
—Necesito recordar —susurró sin apartar la vista de la ventana.
Luego me miró.
—¿Eres mi hermana? ¿Mi amiga? ¿Mi novia, o qué?
No pude evitar una sonrisa amarga.
—Somos… amigos —dije al fin.
—¿Y te llamas?
—Elisa, aunque tú me sueles llamar Eli.
Asintió con la cabeza y me escrutó.
—¿De qué nos conocemos? Quiero decir, ¿estudiamos juntos o algo así?
Entonces di el primer paso.
—Salíamos. Éramos pareja.
Entornó los ojos y volvió la mirada a la ventana.
—Así que tengo novia.
—Llevamos juntos desde hace cuatro años.
No volvió a decir nada. Yo estuve un largo rato sentada sin saber qué hacer.
Andrea entró en la habitación.
—¿Qué hay, chicos?
Andrés no se movió. Continuaba con la mirada fija en algo invisible más allá de la ventana.
—Creo que mejor me voy —dije, levantándome del sofá.
Andrea no dijo nada y sonrió resignada. Andrés me miró un segundo.
—Lo siento —dijo.
—No importa.
Salí al pasillo y vi a Javier hablando con un médico. Decidí marcharme sin molestarles más. 
Aún estaba impresionada tras mi corta entrevista con Andrés cuando alcancé el parking. Reconocí el coche de los padres de Lucía y esperé a que aparcaran.
Nos saludamos con un abrazo.
—¿La has visto? —me preguntó su madre.
Negué con la cabeza, avergonzada. Mi visita a Andrés había eclipsado a Lucía.
—Andrés ha despertado —les informé.
La madre de Lucía se llevó las manos a la boca y miró a su marido.
—¡Eso es maravilloso! ¿Cómo está?
Abrí la boca para contestar la verdad, pero en lugar de eso dije “bien” y me despedí a toda prisa después de pedirles que le dijeran a Lucía que pasaría a verla a la tarde. Necesitaba aclarar mis ideas, ordenar lo sucedido y decidir algo.
Eso es lo curioso de los accidentes, no te dejan decidir. Las cosas suceden sin avisar. No hay señales que te prevengan de que todo puede cambiar en un segundo. Sentí el vértigo que causaba en mí esa idea y me agarré a la primera certeza que encontré. Necesitaba ver a Chiara.
Cogí un autobús hasta el centro y anduve por las calles sin ninguna dirección determinada. A media mañana la llamé.
—¿Eli?
—Hola. Vengo del hospital.
—¿Va todo bien?
—Sí. Andrés ya ha despertado. Acabo de estar con él, pero no quiero hablar de eso ahora.
—¿Tú estás bien?
—No sé, no me preguntes ahora algo así. Te echo de menos.
—¿Dónde estás?
Miré a mi alrededor. Había caminado hasta Gran Vía y ahora entraba por la calle Fuencarral. El calor empezaba a ser insoportable y el sol me quemaba la cara.
—¿Puedo acercarme a tu casa?
—Claro —dijo ella.
Ella me esperaba en la calle. Llevaba un ligero vestido de pequeñas florecitas que le favorecía mucho y su eterno moño atrapado por un lápiz.
—¿No quieres que suba? —pregunté con una punzada de rencor.
—No es eso. Pensé que te vendría bien distraerte.
—Hace calor.
—Paseáremos por la sombra —dijo cogiéndome del brazo.
Me dejé arrastrar por su energía, dirigida a animarme, y durante horas me comporté como un muñeco de trapo que va perdiendo serrín. Acabamos sentadas en una plaza con dos helados que agonizaban bajo el sol.
—¿No me vas a contar nada? —preguntó arrojando el resto del suyo en una papelera.
Se secó las manos en un pañuelo de papel.
—No hay nada que contar —mentí.
Luego me pregunté si Nando la habría llamado, si mi madre y él ya sabrían que Andrés no recordaba nada. Por un segundo sentí que no me fiaba de ella.
—¿Y tú? ¿quieres contarme algo?
Me miró con sorpresa.
—No soy yo la que ha ido al hospital esta mañana. Es una buena noticia que Andrés esté bien, ¿no?
—Yo no he dicho que está bien —puntualicé.
—No. No me has querido contar nada. ¿Qué pasa, Elisa?
—Pasa que no recuerda quién soy, no sabe quiénes son sus padres. Pasa que ha perdido la puta memoria.
Chiara se quedó callada sin dejar de mirarme, pero sentí que su cabeza trabajaba.
—¿Y qué va a pasar, entonces? ¿recuperará la memoria?
—Ni idea —dije arrojando el helado al suelo.
Ella se agachó y lo recogió con la misma servilleta de papel.
La detuve, enfadada.
—No hagas eso, por favor.
—Ok. Pero el suelo no tiene la culpa de lo que te está pasando —contestó nerviosa.
—El suelo es el menor de mis problemas.
—No se arregla nada enfadándose con el mundo, ¿sabes? Las cosas suceden y uno tiene que encajarlas como pueda, sin hacer daño a los demás.
—Claro, el helado ha sido un acto de lo más agresivo.
La miré de soslayo. Aún no me había atrevido a hacerlo en toda la mañana, a pesar de sus esfuerzos por charlar conmigo, por alegrarme.
La besé.
Apoyó la mano en mi pecho para detenerme.
—Muy bonito. Gracias —le dije.
—Todo lo arreglas así.
—Así, ¿cómo?
—Sustituyendo una emoción por otra más fuerte, sin pararte a pensar en lo que tienes delante.
Abrí la boca para replicar, pero me di cuenta de que estaba en lo cierto. Aguanté el envite de mi orgullo que quería defenderse y me quedé callada.
—¿Paseamos? —dijo poniéndose en pie.
Estaba enfadada.
—No te enfades. Lo siento. No sé cómo encajarlo todo.
—Ni yo —admitió—, pero me pregunto cómo nos afectara todo esto a nosotras. ¿Te parezco egoísta al querer hablar de esto?
—No. Claro que no. Yo misma me estoy preguntado qué pasará ahora.
—Pues creo que depende de ti —dijo volviendo a sentarse junto a mí.
Nos cogimos las manos, con el desamparo que premonizaba otra separación. Me revolví contra ese sentimiento.
—No va a pasar nada malo. Nadie nos separará otra vez —dije.
—Me encantaría creerte —dijo en voz baja.
—Creemé —rogué.
Paseamos hasta la hora de comer y nos despedimos en su portal.
—¿Te puedo besar, o volverás a pararme?
Ella sonrió y se adelantó a mí.
La estreché con fuerza y hundí mi pierna entre las suyas. Me apretó con sus muslos.
—Te quiero, ¿sabes? —le dije.
—Y yo a ti.
—Y que te desée tanto, no es malo.
—Vale.
—Tienes que confiar en mí.
—Eso mismo te pedí yo hace semanas.
—Yo confío.
—Y yo.
—Pase lo que pase estaré a tu lado.
—¿Me lo prometes?
—¿Necesitas que lo prometa?
—Si tu promesa tiene valor, sí.
—¿Alguna vez confiaras en mí? —pregunté acariciando su mejilla.
—Eso espero. Es algo difícil tal y cómo nos han ido las cosas, ¿no te parece?
—Supongo —admití, separándome de ella.
Sus mejillas estaban rojas y el vestido aún se hundía entre sus piernas.
—Tengo ganas de hacerte el amor, pero no te lo voy a pedir.
—¿Qué harás con Andrés? ¿qué va a pasar, Elisa?
Chiara sólo usaba mi nombre completo cuando necesitaba distanciarse de mí.
—Nada malo. Hablaré con él. Le contaré todo. Tiene que empezar a recordar.
—¿Y si no sucede? ¿Y si no recuerda nada?
Pensé en esa posibilidad como una luz al final de un túnel y contesté con una sinceridad despiadada.
—Entonces casi será más fácil.
Nos miramos como si acabáramos de convertirnos en cómplices de un crimen.
—No sé si es horrible lo que acabas de decir.
—Yo tampoco, Chiara.

36 comentarios:

  1. La cabecera del twitter "Cada jueves sin falta" deja mucho que desear, y más con una novela taaaan adictiva..!

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    1. ¡Ojalá tuviera más tiempo!
      Gracias de todos modos.
      Besos.
      Vic

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  2. Este capítulo me ha dejado confusa Victoria nunca habías planteado la idea desde un futuro donde nuestras protagonistas recuerdan como comenzó todo siempre pensé que la escribias en tiempo presente momento a momento los primeros párrafos son confusos no sé sentí este capítulo no tan tuyo tan impersonal tan alejado de lo que escribes habitualmente no vi plasmada tu esencia en ella que es lo que más me gusta de esta novela y es que captas las emociones y sentimientos como ningún otro escritor que haya leído.Espero que no te moleste mi comentario todavía sigo pensando que eres una escritora increíble solo te dijo que todo lo bueno toma su tiempo y espero con ansias el siguiente capítulo. Gracias

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    1. ¡Hola! sí, probé distanciarlas porque se va acercando un cierre y necesitaba entrar en otro registro. Tal vez fallé. Mil gracias por tu observación, de verdad.
      Un beso.
      Vic

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    2. un cierre...? :(

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    3. :´( no !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  3. Me encanta!! Deseando saber más, estupendo trabajo.

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    1. ¡Gracias mil por tus palabras! Espero que sigas leyendo la historia.
      Un beso.
      Vic

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  4. Que capitulo intenso la verdad, me gusto mucho, con esto de la perdida de memoria de Andrés me cerro un poco aquello que leí en el preliminar que decía algo así como que "mi novio estaba de pie a escasos metros de nosotras y me miraba con una incredulidad que negaba toda idea de reconocerme". Lo que también entendí es que seguramente ellas van a dejar de verse algún tiempo pareciera por lo que dice el capitulo. Que pena, la verdad y parece que ya le queda poco a la historia y me entro un poco de nostalgia. En fin el capitulo es genial Victoria y yo te admiro no solo como escribís sino la paciencia que tenes ante ciertos comentarios bastantes desubicados, porque bueno, esta bien opinar sobre lo que te gusta o lo que no, pero me parece que no podes decirle a alguien que de onda sin ninguna obligación se toma su tiempo de escribir y subir el capitulo decirle cuando hacerlo o enojarse por eso.
    Perdón por la carta casi ja, Besos!

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    1. ¡Qué va! ¡Gracias a ti por la carta! Me encanta que dediquéis tiempo a comentarme cosas. Me ayuda mucho.
      Un beso.
      Vic

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  5. ¿¡CÓMO ESPERAS QUE AGUANTE AL PRÓXIMO JUEVES!?
    ¿No tenes ganas de subir un capitulo todos los días?, Dios mío.. Son demasiadas emociones juntas.

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    1. :D ¡Necesitaría que alguien me jubilara para dedicarle más tiempo a esto! Un beso.Vic

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  6. me encanto en definitiva. estoy total y completamente enamorada de esta historia, pero admito que, en ocasiones, quiero revolcarme por el suelo por la cantidad de obstáculos que impiden que ellas dos estén juntas jajaja...
    ya quiero ver el siguiente capitulo :)

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  7. Hola, gracias por dedicar tu tiempo a escribir esta novela tan bella. Me hace feliz leerla siempre...

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  8. Uffffff! Wow! Qué fuerte!
    Tantos sentimientos encontrados, es muy difícil asimilar las cosas y tomar decisiones cuando pasa ésto, más cuando parece que en vez de tomarlas, tienes que aceptar que ya las tomaron por ti. Muy buen capítulo Vic!
    Fuerte!!! Atte Ale

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    1. ¡Hola Ale! Mil gracias, como siempre. Un beso enorme.
      Vic

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  9. Genial el capítulo pero no solo es sobre Andrés perdiendo la memoria y ya tienen vida nueva, también están los padres. Ellos saben quien es Elisa para Andrés y si él no recuerda, no quiere decir q ellos tampoco. Aunq si está el hecho de q sería más fácil para Eli alejarse de él cuando esté mejor físicamente. Aún así por alguna razón creo q será más complicado q eso. Chiara aún no confía porq no ve alguna salida de parte de Eli. Ojalá el próximo capítulo salga a tiempo porq es un sufrimiento.

    Besos, Jane.

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    1. ¡Hola Jane! El jueves tendrás la continuación. Esta semana puedo llegar a tiempo. Espero que te guste el próximo capitulo.
      Un beso.
      Vic

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  10. ¡Arg! Era muy previsible lo de la amnesia, personalmente hubiera preferido que se hubiera muerto directamente (Sí, el señor George R.R.R Martin ha hecho mucho daño, siento ser tan cruel xD), o incluso que se hubiera quedado paralítico, así no le serían las cosas tan fáciles a Elisa y veríamos si terminaría por echarle huevos o seguir como un pavo sin cabeza. Aunque no se puede vender la piel del oso antes de cazarlo, es cierto, y el señorito podrá recobrar la memoria de nuevo o no ¡a la espera! Al margen de eso, me gustó el capítulo en general.

    Te diría que sigas como siempre, Vic, pero no. No sigas como siempre, mejora un poco cada día, equivócate, aprende, da mil pasos hasta encontrar el acertado, pero sobre todo, que esos mil pasos hasta dar con el acertado sean los que a ti te gusten, sin importar lo que quiera ver la gente ;)

    ¡Un saludo!

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    1. Hola Cadmio. Gracias por el mensaje. Intento mejorar, aunque no siempre lo consigo, pero en eso estamos.
      Un beso y sigue leyendo nuestra historia.
      Vic

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  11. Hola, felicidades por la novela, me enteré apenas tres semanas de que existia y me he tirdo de una todos los capítulos la serie es tan apacionada y exitante cada capítulo me deja impactada y con ganas de que nunca acabara, no puedo decir cual es mi episodio que más me ha gustado (donde chiara y elisa estan juntas) todos son tan interesantes me encanta esta serie jaja."sencillamente viajaba en una montaña rusa emocional en la que todo estaba permitido. Actuaba movida por mis propias tormentas, por mis miedos y mis deseos" vivo una historia paresida a esta, cada dia me siento mas ligada a ella.. Si escribiera mi historia en estos momentos este texto la describiría..... GRACIAS!! Por iniciar y seguir con este proyecto y gracias por ponernos los nervios de punta cada semana, quisiera que nunca terminara.. En hora buena por la serie...espero con ansias el siguiente capítulo
    :-) :-D

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    1. Hola Fernanda.
      ¡Bienvenida! Mil gracias por apuntarte a nuestra historia. Espero que nos sigas hasta el final.
      Un beso de bienvenida.
      Vic

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  12. Hola nuevamente Vic!

    Me encantó tu capitulo, y me encanta lo que haces con las chicas!... usualmente suelo leer los comentarios de los demás y ya varias veces te he expresado lo que me hace sentir tu historia, solo que hoy leí una respuesta tuya que me partió el corazón jajaja pero como dice el dicho "todo por servir se acaba" y eso de que estas llegando al cierre de esta historia (espero a ver mal interpretado) me entristeció, esta historia a dado mas vueltas que un juego de alguna feria, pero en cada capitulo dejas notar tu profesionalismo y tu amor por lo que haces. Se que has dedicado demasiadas horas en mas de un año por construir este blog que nos tiene idiotizadas a mas de una y se que muchas exigen mas de lo que deberían, me entusiasma saber que según tengo entendido podrás sacar tu historia a la venta, créeme que estoy esperando ese momento para comprar el mio :), solo espero poderte seguir leyendo en muchos capítulos mas y ojala nos pudieras seguir regalando tu talento en esta historia de Elisa y Chiara. Gracias por mas de una ocasión haberme alegrado el día con tu lectura, mucho éxito en este inicio de semana y tomate tu tiempo para escribir (sin importar que quizás nos podamos atrasar para leer tu historia), solo no lo dejes de hacer ;), te mando un beso y aquí andaré leyendo tus capítulos (que espero sean muchos mas)

    R

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    1. Hola R.
      Aún le queda tirón a la novela, pero no tanto como lo que llevamos recorrido. Espero que sigas disfrutando del resto y que pueda leer tus comentarios, que son muy agradables.
      Un beso enorme.
      Vic

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  13. después De Todo A Elisa Le gusta Chiara, no La ama,

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    1. Ay, que a veces la gente está confusa…dale tiempo.
      Un beso.
      Vic

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  14. _Que capitulo emocionante! Me gustó la cantidad de sentimientos demostrados, siento a Elisa mas determinada y me gusta y tambien comprendo la inseguridad de chiara..no me gustaría estar en su lugar:(
    _Que andres no recupere la memoria y se enamore a primera vista de lucia asi todo seria mas fácil para nuestra pareja jaja:P
    _lastima que vivo del otro lado del charco,sino me haría cargo de todos tus trabajos para que solo te dedicaras a escribir;-)
    Saludos!
    Dy

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  15. Hola Dy. ¡Qué suerte vivir al otro lado del charco! Lo que daría yo por irme para allá y por dedicarle más tiempo a escribir. Pero ¿sabes?,a veces cuando no tienes tiempo parece que le echas más ganas a todo.
    Un beso y mil gracias por tu comentario.
    Vic

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  16. Pos Nada esperar que chiara llore un poquito mas..

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  17. Me gusta mucho tu novela, la empecé a leer casualmente hace unos meses y con el paso del tiempo los personajes se han ido definiendo cada vez más y los has enriquecido. He leído en algún comentario que los personajes tienen un comportamiento demasiado maduro para su edad, realmente no sé si es cierto pero lo que si puedo decur es que los has dotado de una gran complejidad sobre todo a el personaje de Elisa. Yo también escribo aunque no ficción, y me gusta mucho como lo haces tú, muchas veces descubro frases preciosas que me dejan sin palabras y leo una y otra vez.
    Mi personaje favorito sin duda es Chiara, esa forma de contenerse o mantener una aparente calma aunque no se sienta en absoluto así esta muy bien reflejada y me recuerda tanto a mí...
    Lo único que echo en falta es una noche de amor entre las chicas sin presiones, mal entendidos o dramas de por medio porque ellas ni siquiera han podido demostrarse con libertad todo lo que sienten o tienen dentro para la otra.
    Gracias por regalarme mil sonrisas y hacerme reencontrarme conmigo misma. Un beso.

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  18. Hola Vic, he leido esta historia desde hace alguntiempo recuerdo bn q empeze en el cap 37 y desde entonces no me he perdedio nungino hasta la fecha, no soy de las q escriben comebtarios cuando.leo algo, es rara la vez, en esta ocacion me he animano ya q el visto q esta en un proceso de cierre la historia, :'( es es un poco. Triste yaq es una exelente escrito, soy mexicana y cuando gustes aqui tienes una guia para un recorrido jeje. Nos soy una experta en novelas ni nada pero puedo dart mi mas sincera y humilde opinion, en definitiva esta historia como pocas me ha cautivado, en cierto momento me he idebtificado cn uno de los personajes principales y eso me gusta mucho. Cada semana es una espera moratal pero q vale muchisimo la pena.
    En verdad t felicito x crear una historia tan increible, prometo no perderme ningun cap como hasta ahora, sigue esgorzandote cada dia mas para q nos entregues estos capitulos tan maravillos
    un saludo desde Guanajuato, Gto , mexico
    att Sandy Ulloa

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  19. Escribir es algo complicado porque es necesario impregnar la hoja de sentimientos, sacar todo lo que llevas dentro, desnudar tu alma ante un público que no conoces, ante miles de personas y cada una con un gusto distinto a la otra, escribir es complicado porque nunca lograras dar en el gusto de cada lector pero lo mas importante de todo, escribir es algo bello porque es la unica forma en la que lograras conocerte a ti misma, la hoja es un espejo del alma, si no lo sientes no lo escribes y permiteme brindarte una ovación porque tu alma no es pura, no es perfecta, tiene altos y bajos, tiene dezlices pero siempre muestra amor, dedicación y pasión en cada acto. Nunca podras gustar a todo el mundo, no luches por eso, lucha por gustarte a ti misma porque eso es la felicidad. mirarte en el espejo y sentirte bien. Gracias por darme desde hace mucho tiempo atras un momento de felicidad semanal.

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  20. Me encanta la historia! gracias por tu dedicacion vic.

    Eso de la perdida de memoria de Andres fue bueno o malo? no lo se. Pero si no recupera la memoria y por asares del destino se enamora de Chiara el tambien que pasaria ahora... En fin espero con ansias el proximo capitulo!

    saludos desde Mexico!

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