viernes, 9 de mayo de 2014

Cap.54. ELISA: Las heridas no duelen.


Vivíamos en Londres. Lucía, Andrés y yo. Lucía y yo compartíamos uno de los pisos de una casa de tres plantas que había ido abandonando su encanto a medida que habíamos descubierto que había cientos iguales o mejores que esa. Ese era uno de los espejismos de Londres: El fantasma que acompañaba a la ciudad, en la que todos creíamos ver a Peter Pan, Sherlock Holmes, o Mary Poppins y sus ordenadas casitas llenas de magia. En nuestra casa no había más magia que la compañía en la primera planta de un americano de espíritu incorruptible que nos atormentaba a diario con su guitarra y su inquebrantable entusiasmo acerca de su propio talento.
La planta baja tenía un pequeño jardín en la parte posterior que apenas conseguimos disfrutar por culpa de la lluvia. Pronto entendías  que la belleza de la campiña inglesa pagaba un precio alto por conservar su color. Yo llevaba cuatro meses harta de la humedad, la lluvia y la oscuridad que caía sin tregua hacia las cuatro de la tarde sobre la ciudad. Todo nuestro entusiasmo acerca de estudiar en Londres, disminuía día a día. Era una ciudad con un atractivo que sólo podías disfrutar como turista. Vivir en ella cambiaba las cosas.

Andrés había alquilado la planta baja de una casa cerca de Chelsea, que compartía con un chico becado con Erasmus. Los primeros meses me negué a mantener contacto con él. Sentía que me había perseguido hasta allí, aunque su cambio de vocación justificara ese movimiento. Sin embargo, después de todo lo que había pasado, hubiera preferido que eligiera otra ciudad. No podía reprochárselo, sabía que aún me quería, y de algún modo, poco a poco descubrí que yo también le quería a él. No era amor, no como el que yo había sentido. No me volvía loca. En realidad nunca lo había hecho. Era un cariño sin conflictos que se parecía más a lo que los adultos definían como amor maduro. Tal vez esa era la manera de amar, aunque yo sabía que mi cuerpo ansiaba la otra. Esa que me rompía y me recomponía una y otra vez. Con el tiempo mi sexualidad había desaparecido. Vivía anestesiada, sin deseo y comenzaba a creer que eso era una ventaja. La imagen de Chiara se diluía día a día hasta volverse algo borroso y yo me repetía que ella no había existido.  Algunas noches soñaba con nuestro último encuentro, pero en mis sueños ella cambiaba de forma, de cara y de nombre. Una mañana deseé que ese encuentro hubiera sido con Andrés y decidí darle una oportunidad.
Lucía intentó disuadirme de mis planes la primera vez que le invité a cenar, pero ya estábamos en pleno invierno y la noche se adelantaba a las tres y media de la tarde. Tanto Lucía como yo nos  alegramos de tenerle cerca.
—Chicas esta ciudad es maravillosa — comentó mordiendo un pedazo de pizza.
Lucía y yo nos miramos incrédulas.
—Debes de ser el único español que piensa eso — comenté con acritud.
Andrés dejó su pizza sobre el plato y se secó los dedos en la servilleta de papel mirándonos con incredulidad.
—¿No os gusta vivir aquí?
Las dos negamos con la cabeza mientras hundíamos los dientes en una masa chiclosa que se resistía a separase del resto.
—No os entiendo… —dijo sacudiendo la cabeza y volviendo a la carga con la pizza.
—Ni nosotras a ti — contestó Lucía, luchando contra la elongación del queso.
—¿No habéis ido a ver ni un musical?
—No.
—¿Exposiciones, museos, mercadillos?
—¿Cuándo tienes tiempo para eso? —preguntó Lucía tirando del queso con los dedos.
—Yo no doy abasto con la universidad —comenté yo , y con este tiempo, la verdad es que no apetece nada salir
—Existe una cosa que se llama paraguas ¿lo conocéis?
—Aquí ni con el paraguas consigues deshacerte del agua. ¡Me paso los días  húmeda! —exclamó Lucía.
Nos miramos los tres y estallamos en una carcajada.
—¿Es una insinuación? —bromeó Andrés, secándose las lágrimas.
Yo sentí una absurda punzada de celos.
—Si fueras una toalla no dudes en que me arrojaría en tus brazos —respondió Lucía entornando los ojos como una falsa tigresa.
—Qué guay, que monos los dos —refunfuñé yo sin darme tiempo a pensar.
Andrés me miró un segundo ligeramente sorprendido. Lucía me sacó la lengua de lado.
—No le hagas ni caso, esta así desde que vivimos aquí. Es como si tuviera el periodo todos los días.
Me sonrojé e intenté suavizar mi tono.
—Lo siento, es que no sé cómo os quedan ganas de bromear con este tiempo.
—Eli, el tiempo no puede amargarte la vida —dijo Andrés con dulzura —Esta ciudad hierve de cultura y te lo estás perdiendo por un poco de agua.
—Un poco…— repetí yo, irónica.
Andrés se marchó pronto, después de hacerme prometer que iríamos a ver Cats el fin de semana. Lucía cerró la puerta y abandonó su sonrisa inmediatamente al dirigirse a mí.
—¿Qué te propones?
—¿De qué hablas? —contesté subiendo escaleras arriba.
—De todo este numerito de celos y tu cita con Andrés para el sábado.
—¿Qué celos?
—Eso me pregunto yo ¿Qué celos? ¿Y Chiara? ¿Ahora te gustan los chicos otra vez?
—Vas muy deprisa, eh. Sólo estoy quedando con un amigo para no morir de aburrimiento. Y por favor, no menciones a Chiara —le pedí entrando en la cocina.
—Elisa, te conozco desde que éramos pequeñas y te aseguro que te veo venir antes de que tú misma te des cuenta. No le jodas otra vez. Es un buen tío y se ha llevado lo suyo. Déjale que rehaga su vida.
—Yo no le pedí que viniera a Londres  estudiar, ni le he dicho que no salga con otras chicas.
—Genial, porque ya lo está haciendo.
—¿Haciendo, qué?
—Sale con una chica de la uni.
Lucia y Andrés estudiaban derecho y economía en la misma escuela, aunque ella jamás me hablaba de Andrés. 
—Pues no le veo muy enamorado —dije con voz helada.
—Joder, a veces no pareces humana. Es como si los demás no te importaran lo más mínimo.
—He tenido una buena maestra —contesté pensando en mi madre.
—Uno decide cómo ser, no puedes pasarte la vida escudándote en tus padres ¿sabes? Ya no. Me importa un pimiento si has vivido un ambiente de hielo emocional, o si ahora quieres volver a probar con los tíos. Han pasado catorce meses desde que Chiara se marchó y eso no te ha vuelto mejor persona ¿sabes? Cuando estabas con ella, todo era un lío, pero eras humana, de carne y hueso. Llorabas, sufrías y amabas. Ahora has vuelto a tu antigua forma de ser y créeme, no es mejor que la otra.
Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas y comencé a recoger los platos de plástico y los vasos. Abrí el cubo de la basura y me regodeé en el sonido al destrozarlos con las manos. Sabía que ella tenía razón y eso me ponía más furiosa aún. Un pedazo de plástico me cortó la mano. La sangre goteó sobre el plástico blanco. Lucía cogió papel de cocina y me cubrió el dorso de la mano.
Yo aparté la cara y fingí que miraba por la ventana.
—Mierda de ciudad… —susurré.
—No es la ciudad la que te tiene así. Es Chiara.
—Chiara no está.
—Por eso estás como estás.
—No, no lo entiendes. Chiara ya no está en mi cabeza. Ni siquiera recuerdo su cara.
—Tus defensas son fuertes, Eli. Te conozco. No la has olvidado, aunque no la recuerdes.
—De acuerdo, imaginemos que tienes razón ¿qué debo de hacer? ¿perdonarla? ¿correr a Roma a buscarla como un perrito abandonado?
—Lo del perrito abandonado tiene su gracia porque ya te estás comportando así desde hace meses. Gruñes, muerdes y no confías en nadie. Sí, te has convertido en un perrito abandonado.
—Pues hace un minuto me reprochabas que saliera con Andrés.
—No te pases de lista. Andrés es conocido, no es peligroso y vulnerable. Andrés es el lugar idóneo para esconderse. Pero te olvidas de que no te gusta. NO TE GUSTA, Eli. ¿Te entra en la cabeza?
Aparté mi mano de la suya y salí de la cocina hacia mi dormitorio. Cerré la puerta con llave y me tumbé en la cama. La sangre no cesaba y en poco minutos las sábanas se tiñeron de rojo.  La deje salir, observando mi herida como un científico observaría a un animal descuartizado. No sentí dolor. Sólo era sangre.



24 comentarios:

  1. Las felicito estoy enganchada con esta historia no saben como espero los jueves pero poeta ya necesitamos un encuentro entre ellas este amor tiene que ser gracias y nuevamente mis felicitaciones

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  2. DIOS MIO DE MI VIDA, ME VOLVERÉ LOCA SI ESPERO UNA SEMANA PARA EL PRÓXIMO CAPÍTULO.

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  3. Yo creo que cuando Chiara y Elisa vuelvan a encontrarse Elisa volverá a enamorarse perdidamente de ella, bueno, ya lo está pero lo hará más.

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  4. Vaya k capítulo ya lo he leído como tres veces en lo que va de día, stoy ansiosa en saber como seguirá la historia, en como será el reencuentro de nuestras protagonistas pues nada a esperar hasta la próxima semana.

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  5. Vaya k capítulo me lo leído como tres veces ya en lo que va de día estoy ansiosa por saber como continuará la historia y como será el reencuentro de las protagonistas pues nada a esperar hasta la próxima semana  

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  6. He llegado a pensar que ya no se reconciliaran... Y no se, algo idiota en mi mente me dice que seria mejor que no lo hicieran. Es muy tipico. Pero las autoeas mandan y como sea que hagan la historia esta perfecta, ademas todos desean a elisa y chiara juntas , y yo, pero me parto en dos ¿Si me entiendenden no? Bueno espero que si... Son geniales! Las mejores autoras enserio!

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  7. Deberian darnos capitulos un poco mas largo o 2 por semana esta espera es agobiante, �� me tienen en sus manos.

    SALUDOS DESDE VENEZUELA

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  8. ¡Hola a todas! Sigan así, escriban, comenten, es lo que hace que nos resulte estimulante seguir dándoles nuestra historia. ¡Mil gracias por participar en esto!
    Besos. Victoria

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  9. Realmente se pasan. Un capitulo mejor que el otro, de verdad. Y por favor que dure muchos capítulos mas! Ojalá no tarden mucho en reencontrarse Chiara y Elisa. Porque ya catorce meses es mucho tiempo.

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  10. NOOOOOOO me mata que se que ahi!!!

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  11. Hola!!
    La mágica sensación y el afán por leer capitulo tras capitulo puedo decir que es un sentimiento que no sentia desde que era muy pequeña (cuando leía de forma habitual). Realmente es un relato excepcional, hace despertar un sinfin de sensaciones con pocas lineas! Magnifico de verdad. Con ganas de seguir leyendo más y más y MÁS!!! (Sólo diré que empecé Viernes 9 a leerlo.... ^^)
    Felicidades

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  12. Nunca una historia me ha atrapado tanto, os felicito de verdad, escribís maravillosamente. La única pega, que parece que cada vez son más cortos? Y por supuesto que una actualización por semana es muyyyy poco! No es una crítica, es desesperación porque me encanta. Gracias por seguir escribiendo, es increíble. :)))

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  13. hola que genial la historia :)

    una duda andres no se supone que iba a estudiar era medicina??

    saludos desde venezuela

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  14. ¡Ciertamente! Lo corrijo. Muchas gracias, cuando vas por las setecientas y pico páginas está claro que se necesita de un corrector. Gracias por tu ayuda, de verdad.
    Besos.
    Victoria

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    1. Yo suponía que como la vida te hace cambiar de parecer, eso le había pasado a Andres y al final se había declinado por estudiar relaciones comerciales

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  15. Me gusta tanto esta historia porque es cercana, realista, es algo que nos podría pasar a cualquiera, no como el resto de novelas lésbicas que se encuentran hoy en día por ejemplo en berkana en las que además de haber una dudosa calidad literaria se repite el mismo tópico de o mujer detective, o Policía o abogada que tira más bien a machoman y que se enamora de chica dulce y femenina y en las que siempre se repite el mismo patrón.Yo me siento reflejada con tu historia y me emociona y me engancha, sin embargo me parece triste la poca calidad en las novelas lésbicas que hay hoy en dia cuando debería ser al revés puesto que queda todo un mundo en este género por explorar.

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  16. Vaya k ganas tengo de leer el nuevo capítulo este me ha encanto además sabremos kien fue la persona que le envío a elisa el mensaje con el video de chiara besando a verónica ¿quién habrá sido? Andrés el ex despechado, Frank para separar a nuestras chicas , Angie la rechazada o alguien aun más cercano a nuestras chicas...alguna hipótesis hagan sus apuestas.

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  17. ¿Algún día capítulo doble? Ojalá XD . Sigan así es fantástica esta historia

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  18. El mensaje lo envío su amiga de Elisa lo apuesto

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  19. Será pronto el próximo? ?;))

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  20. Yo creo que pudo ser Nando quien envió el video... No se porque tengo esa intuición. Que ganas de ver mañana un nuevo capítulo!! Una fresca, divertida y emotiva novela realista y sin clichés sobre explotados en temática lesbica

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