jueves, 12 de diciembre de 2013

Capítulo 37. ELISA: Reencuentros




Pasé algunos días pensando en lo que debía hacer después de las estúpidas amenazas de Frank. Sí, sonaban estúpidas en mi cabeza, pero en mi corazón se hacían grandes como fantasmas. ¿Qué podía hacerme Frank?, pensé. ¿Volver a extender rumores sobre Chiara y sobre mí? Bueno, ya había pasado por eso. Ya había escondido la cabeza debajo del ala y había dejado que Silvia se encargara de todo. Sin embargo ahora era distinto. No me sentiría capaz de negarlo, ni de disimular que no eran ciertos. Solo ansiaba estar con Chiara y eso haría resplandecer un letrero luminoso con la flecha de cupido si me preguntaban por mi relación con ella. Intenté convencerme de que no existía tal relación, y era cierto. No la había en la manera en la que la gente salía con alguien normalmente, ya me había encargado de evitarlo hasta ponerme enferma. Pero mi atracción hacia ella era más poderosa que la evidencia o no de que estuviéramos teniendo una historia. Un beso, un solo beso había lanzado sobre mi deseo un lazo que me rodeaba y me comprimía hasta dejarme sin aire. Solo cuando la veía y estaba a su lado conseguía respirar.n﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽de ellos sabçia quiucíte a una frase del estilo: "ba y me comprimlla. ¿c

Traté de imaginar la cara de Andrés si le confesaba lo que sentía. Intenté pensar en la reacción de mis padres y mi hermano frente a una frase del estilo: 
-->«Me gusta una chica». ¿Cómo podía fingir que no me importaba? ¿Alguno de ellos me apoyaría como lo había hecho Lucía? ¿Alguno sabía quién era yo?
Hablaba de estas cosas con Lucía, y ella me escuchaba en medio de largos silencios respetuosos. Me maravillaba la naturalidad con la que no solo había aceptado mi amor hacia Chiara, sino el empeño que había puesto en ayudarme a no temerlo. Más allá de ella, me alimentaba de mis encuentros con Chiara en el anodino pasillo de un hospital donde su padre luchaba por recuperarse.

Durante aquellos días no quise hablarle de mis temores. Cuando iba a verla intentaba distraerla con charlas sobre el colegio y mi familia. Conversábamos en voz baja, muy juntas, sentadas en butacas que olían a desinfectante y sonidos que recordaban al eco de un viejo pozo donde lo que cae no vuelve a salir a la superficie. A pesar del ambiente opresivo que rodeaba nuestros escasos momentos juntas, yo era feliz a su lado. A menudo tenía que controlar mis esfuerzos por no besarla, y besarla, y besarla. Quería demostrarle que era capaz de medir la importancia de la situación que ella estaba viviendo, de reprimir mis impulsos amorosos y adquirir un semblante grave frente a su tragedia, que tenía que relegar a un segundo plano mi pasión por ella. Pero era feliz de estar a su lado y eso me excitaba y me hacía desearla aún más. Me sentía como una niña irresponsable, pero ella era cariñosa y dulce, y no había reproche hacia mis caricias, en las que cualquiera habría adivinado lo desmedido de mi necesidad de tocarla. apagar egar a un segundo planod de su contacto.la era cariñosa y dulce y no habñia reproche ennte a su tragedia. Pero era feliz apagar egar a un segundo planod de su contacto.la era cariñosa y dulce y no habñia reproche ennte a su tragedia. Pero era feliz

Una de esas tardes Chiara hizo algo imprevisible.


Yo la esperaba sentada en una de las butacas que se encadenaban de tres en tres a lo largo del pasillo. Llevaba una media hora decidiendo si debía hablar con ella de mis preocupaciones cuando salió al pasillo.

—¿Qué haces aquí? ¿Por qué no me has avisado de que venías?

—Tenía miedo de que me dijeras que no. Vengo todos los días y a veces creo que igual te estoy agobiando —admití, no sin vergüenza. Mis ganas de verla superaban a mi prudencia.

—Perdona, no he querido decir que me moleste verte —me aclaró sonriendo.

Chiara apenas sonreía y, cuando lo hacía, descubrías sus preciosos pómulos suaves y redondos, y las marcas que las comisuras de sus labios dejaban durante unos segundos a ambos lados de la boca. Dos pequeños paréntesis donde escondía un beso que yo aguardaba día tras día.

—¿Cómo está hoy? —pregunté refiriéndome a su padre.

—En unos días lo sacarán del coma —dijo sentándose a mi lado, pero sacudió la cabeza—, entonces vendrá lo peor. No sé cómo voy a ser capaz de decirle que mi madre ha muerto —apretó la mandíbula, pero eso no pudo evitar que su barbilla temblara—. Hay días que me despierto y me repito que lo que ha pasado no es real. Luego miro a mi padre y me echo a llorar —dijo, y levantó los ojos brillantes hacia mí.

Le di un beso en los labios sin poder contenerme. Luego me aparté de ella, avergonzada.

—¿Qué pasa? —preguntó.

—Que me muero de ganas de estar contigo, pero no quiero que pienses que no me importa lo que te ha pasado—. Sabía que había momentos en los que mi deseo hacia ella me hacía olvidar por completo todo lo demás.

Agarró mi mano con fuerza.

—No pienso eso.

—Me gustas mucho —susurré tímidamente.

Me clavó esa mirada que entrecortaba mi respiración. Me acarició la mejilla.

—Ven —dijo— y me arrastró hacia un cuarto que abrió sin ninguna precaución.

—¿Qué haces? —pregunté asustada de que alguien nos viera.

—Está vacío, lo descubrí ayer.

Abrió la puerta con cautela y una vez dentro la cerró con pestillo.

Me apoyó contra la pared y me apartó el pelo de la cara.

—Eli… —susurró.

Me besó con lentitud apretando su cuerpo contra el mío.

La abracé y dejé que la presión hiciera su trabajo. Nunca lo había sentido de esa manera. Sus piernas desnudas bajo la falda estaban calientes sobre las mías y hundió uno de sus muslos entre mis piernas. Yo las abrí para sentirla y aterrada por lo que estaba haciendo subí las manos hasta su pecho para poder acariciarlo. Sentí que las palpitaciones de mi corazón bajaban inflamándome tanto que me dolió.

No pude evitar un gemido. Ella hundió la mano en mi falda. Yo la dejé hacer. Su boca y la mía bailaban alrededor de nuestros labios, me mordió con suavidad, pero empujó su lengua dentro de mí de nuevo y yo pensé que las piernas no me iban a sostener durante más tiempo. Resbalé hacia el suelo sin poder dejar de gemir. Me había levantado la falda y yo le apretaba el pecho con ambas manos y tanteaba los botones de su camisa. Deseaba verla, tocarla, besarla. Deseaba. Esa era la palabra. Deseaba.

—Cariño… —me susurró  recorriendo con sus pequeños dientes el contorno de mi oreja.

—Joder —jadeé—, no pares.

Metió la lengua de nuevo en mi boca y de rodillas frente a mí me abrió la camisa antes de que yo pudiera hacerlo.

Me llevé la mano al escote instintivamente.

Se separó de mí y me miró muy seria. Tenía las mejillas sonrosadas y sus ojos despedían la luz de una ciudad en la que miles de vidas palpitaban dentro.

—No hagas eso —me pidió.

—No tengo apenas pecho. A tu lado parezco un chico —dije avergonzada.

Aflojó la presión de mis manos, que se agarraban a mi camisa intentando evitar que ella me viera.

—Me gustan tus pechos, me gustas tú, ¿lo entiendes? No puedo imaginar a nadie más hermosa que tú.

La abracé y la apreté contra mí. Nadie en toda mi vida me había hecho sentir hermosa. Nadie me había dicho que me amaba de esa manera.

—Deja que te vea, por favor.

Asentí con mi cabeza aún escondida en su pelo y me distancié de ella lo suficiente como para que terminara de desabrocharme la camisa.

Yo comencé a hacer lo mismo.

Ella abrió la mía y bajó los tirantes de mi escaso sujetador lo suficiente como para acariciar algo de la piel de mis pechos.

Cuando abrí la suya, ella se la quitó sin reparos. Luego, sin dejar de mirarme, desabrochó su sujetador y lo dejó caer sobre su regazo.

Cogió mis manos y las acercó hasta sus pechos. Todo mi cuerpo hervía y el dolor de la excitación era tan intenso que la detuve. Me quedé a pocos centímetros de su piel, que deseaba tocar con todas mis fuerzas. Pero me detuve.

—¿Lo quieres así? —susurró ella. Su voz temblaba.

Asentí avergonzada de la humedad que sentía entre mis piernas. Estaba segura de que ella lo advertiría cuando me levantara.

Me volvió a besar y esta vez su piel y la mía quemaban. Podía experimentar cada centímetro de su cuerpo, como si de pronto mis sentidos se hubieran amplificado salvajemente. Noté que me mareaba y de nuevo volví a asustarme. Todo era nuevo, intenso y aterradoramente excitante. Pero lo que más me asustó de todo fue darme cuenta de que la quería. ¿Podías amar y desear a alguien al mismo tiempo? Nunca había considerado este asunto como una realidad tan descarnada. Sentí toda mi vulnerabilidad expuesta ante ella.

—Espera — jadeé.

Me acariciaba la cintura, con la camisa abierta. Contenía sus manos, que por momentos subían hacia mis axilas buscando un rastro de las curvas de mi pecho.

—Espero, pequeña mía, espero —dijo secando el sudor de mis mejillas con su mano. Su expresión se dulcificó, su piel resplandecía.

Me pasé la mano por la frente. Apenas veía con claridad, era como si me hubiera bebido un barril de alcohol, solo que estaba sobria.

—Es muy fuerte —dije pasándome las manos por el pelo. Fue un gesto que intentaba ordenar mi cabeza, para que tomara las riendas de todo lo que sentía.

—No tengas miedo —susurró.

Escuché los pasos de alguien junto a la puerta. Ella se llevó un dedo a los labios. Yo asentí.

Nos abrochamos las camisas lentamente y me incorporé, convencida de que me caería al suelo si ella no me sostenía.

—Espera —susurró.

Una puerta se abrió y el sonido eficiente y firme de las enfermeras al recorrer el pasillo resonó con fuerza.

—Salgamos —le dije.

Una vez en el pasillo, me pidió que esperara un minuto.

Entró en la habitación de su padre para comprobar que todo seguía en orden. Cuando regresó, un bullicio de contradicciones desbordaban mis pensamientos.

—¿Estás bien? —me preguntó abrochando con diligencia un botón de mi camisa.

Asentí sin mirarla.

—No, no lo estás. ¿Es por lo que ha pasado ahí dentro?

—No.

—Entonces, ¿qué te pasa?

—Hace unos días Frank estuvo… —me detuve un segundo, no estaba segura de lo que iba a decirle.

—Estuvo… —me animó a seguir.

—Me preguntó si tú eras lesbiana o si yo solo andaba detrás de ti. Luego me amenazó con contárselo a Andrés.

Noté como aflojaba la presión de su mano sobre la mía.

—Ya…

—No sé, pensé que debías saberlo.

—¿Yo? ¿Por qué?

—Bueno, porque… —empecé a decir, sin saber cómo continuar.

Ella acabó la frase por mí.

—Porque aún tienes miedo, ¿verdad? De lo que los demás piensen de ti.

—No, no es eso —me defendí. En realidad no sabía por qué le estaba contando todo aquello—, pero no sé si tú quieres que se sepa.

—Eli, Frank pasó una semana llamándonos bolleras y yo no me molesté en decir lo contrario. ¿De verdad crees que me importa lo que diga sobre mí?

—Supongo que no, pero tú no tienes… —me di cuenta de lo que estaba a punto de decir y cerré la boca.

Me miró un segundo con ojos gélidos.

—No tengo madre, mi padre está en coma, no tengo amigos aquí. No tengo nada que perder, ¿verdad? Eso era lo que estabas a punto de decir.

No quería que esta conversación nos alejara de nuevo.

No dije nada. En su boca mis pensamientos sonaban hirientes como balas.

—Pues, para mí, asunto arreglado, ¿verdad? La única persona que me impedía ser como soy, ha muerto, ¿sabes? Y sin embargo no me siento mejor. ¿Quieres saber cómo me siento? Me siento una mierda por no haber podido averiguar si ella me habría seguido queriendo de este modo. Pero nunca, Eli, nunca más me esconderé, ni negaré que me gustan las chicas.

Las lágrimas comenzaban a aflorar en sus ojos.

Asentí con la cabeza, avergonzada, y le acaricié las manos, que apretaba sobre sus piernas.

—Pero estás tú —murmuró mirando al suelo—. Y eso me incumbe también. ¿Qué vas a hacer con todo esto?

Clavé la mirada en mis zapatos.

—Nada.

—¿Nada?

—Ya me has oído —susurré.

—Eli, mírame.

Y así lo hice. Toda la dureza que esperaba encontrar en su rostro había desaparecido. Me di cuenta de que estaba cansada, solo eso.

—No importa lo que seas. Deja de pensar en eso y no dejes que Frank te asuste.

—No es por mí, Chiara. Es Andrés. No quiero hacerle más daño.

—Ahí no te puedo ayudar —respondió con frialdad.

—Lo sé. Ni te lo estoy pidiendo. Pero necesito tiempo para poder hablarlo con él.

—¿Qué quiere decir eso? —preguntó ella.

—No lo sé —confesé—, pero me siento como si estuviera mintiéndole a todo el mundo.

—Bueno, lo has estado haciendo.

—No seas dura conmigo. No soy lesbiana, me gustas tú. Creo que esa es una diferencia.

Sonrió.

—En el fondo es muy halagador —contestó—. Pero por eso mismo no estoy segura de que no sea más que un capricho.

—Después de lo que ha pasado ahí dentro no esperaba una frase como esa —le reproché.

—Lo que ha pasado ahí es que te has puesto como una moto, nada más —respondió con aspereza.

—Eso no es cierto. No ha sido solo eso.

—¿Entonces, me he perdido algo?

—Te quiero —susurré.

—¿Que tú qué? —repitió sarcástica.

Una voz nos interrumpió. Una enfermera delgada y seca como la rama de un árbol se dirigió a nosotras.

—Chiara, ha venido alguien a visitar a tu padre —dijo la enfermera.

—¿Quién?

—Dice que es tu abuela —susurró adelantando el cuerpo hacia nosotras, de manera que pude ver a una mujer unos metros detrás de ella.

Chiara la miró un momento sin entender. Vi cómo sus pupilas se dilataban.

—Yo no tengo familia aquí —contestó con voz neutra.

—Tiene acento italiano y lleva el apellido de tu madre —informó la enfermera dando paso a la mujer que se había acercado hacia nosotras.

Chiara se levantó muy despacio sin dejar de mirarla.

Era alta y su piel parecía tallada en mármol. Tenía el pelo gris, recogido en una coleta demasiado larga para su edad. Vestía elegantemente, aunque llevaba los zapatos sucios, como si hubiera atravesado polvo y barro, y el forro de su abrigo se descolgaba ligeramente de uno de los lados. Sus ojos eran idénticos a los de Chiara.

Ninguna de las dos se movió ni un centímetro, no hubo aspavientos, abrazos, ni sombra de reconocimiento, y sin embargo el silencio que rodeaba ese encuentro las vinculaba con una fuerza que Chiara intentó combatir.

Non ho nessuna famiglia —dijo con frialdad.

La mujer ni siquiera pestañeó. Señaló con un dedo la puerta de la habitación en la que estaba el padre de Chiara y esperó a que le enfermera asintiera. Entonces pasó de largo junto a nosotras, abrió la puerta y entró.










52 comentarios:

  1. Me recomendaron esta historia y he leído los 37 capítulos esta tarde. Me ha gustado muchísimo. Estaré pendiente de las futuras publicaciones.
    Abrazos desde Chile.
    Joan

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    1. ¡Muchas gracias Joan! Esperamos no defraudarte y que sigas enganchada a nuestra novela. Nos encanta escribirla y yo personalmente me dejo el alma en nuestras chicas. Un abrazo desde España.

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    2. Hola!!! Me llamo Elizabeth me dicen Eli xD... Me encanta esta novela pero tengo una pregunta: hay que ser lesbiana para leerla?? Bueno como sea me encanta pero porfavor hay veces que los dejas muy cortos y me quedo con la duda toda 1 SEMANA!!!! Hay eso me desespera muchoooo :)

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  2. Wow wow wow....me enganche, en media mañana me lei los 37 cap, me encanto la historia! bella historia (suspiros). Pq lo bueno lo pasan una vez a la semana? es muy poquito y es mucho esperar toda una semana, pero supongo que lo bueno siempre es asi. Las felicito chicas, de verdad que lo hacen muy bien excelentemente bien, gracias a Lesbicanarias siempre me entero de todo lo bueno, pelis, series, libros, novelas! excelente!

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    1. Hola Capitana: Sí, ojalá tuviera más tiempo para escribir un par de capítulos semanales. No sabes cómo agradecemos todos los que estamos en este proyecto que nos leáis y nos animéis. Gracias, de verdad.

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    2. No pasa nada corazon, sigan asi...es lo que realmente importa..un enorme abrazo desde Caracas - Venezuela!

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  3. Acabo de leer vuestra novela, y solo felicitaros.
    Me extraña no encontrar casi comentarios en los capítulos, por que cuando algo está bien, es bueno que las escritoras lo sepan, y esto está muy bien.
    Así que enhorabuena y adelante con el libro.
    Lo que sí, que ya imagino que será difícil, es que creo que deberíais alargar más los capitulos, introducir más detalles... y escribir lo hacéis muy bien, así que no creo que tengáis problema, eso da más enganche a la historia, pero es solo buscar una espina en una rosa, por que tal y como está ya está bien,... tomarlo como una crítica constructiva sobre algo que ya gusta mucho tal y como está

    A la espera de otro capítulo que me enrollo.

    Lucia.

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    1. Hola Lucía: Tendré en cuenta tus observaciones, porque son más objetivas que las mías. Yo tengo estoy demasiada metida en la novela como para darme cuenta de algunas cosas y cualquier sugerencia me es de gran ayuda. ¡¡No dudes en que encontrarás más rosas y menos espinas!! Gracias.

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  4. Hola, vengo de un post de Lesbicanarias en el que recomendaban esta novela. Y doy gracias ya que hacía tiempo que no me enganchaba tanto. Cada sentimiento y pensamiento de Elisa y Chiara, los he sentido, hasta el punto de humedecerseme los ojos en algunas ocasiones (me pasa cada vez que me emociono jajajaja) y creo que es algo difícil de hacer, llegar al lector tan hondo. No he podido parar hasta llegar aquí, y os aseguro que estaré los jueves, quizás no me haga ver siempre por los comentarios (no soy de muchas palabras, exceptuando cuando quiero decir algo, como ahora), pero me dejaré caer de vez en cuando.
    PD: Si lo lleváis al papel algún día, ya tenéis una compradora jajajaja

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    1. Hola Laura: Sí, a mí me pasa a veces, que me meto tanto en la historia que me remueve muchas cosas por dentro. Pero la disfruto semana a semana. Me alegro de haber conectado con tus emociones, eso es fantástico para un escritor y tú solo comentario ya es un regalo. Gracias por tus palabras. Un abrazo. Vic

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  5. Dios me quedé impresionada y con ganas de más!
    Es verdaderamente buena la historia, en menos de 24 hrs leí desde el capitulo 1. Me declaro oficialmente verdadera Fan de Elisa y Chiara, son tan reales. Felicidades y espero con ansia el nuevo capitulo. Saludos desde México.

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  6. Hola México:
    ¡Qué grande lo que dices! ¡Qué bien haber conseguido transmitirte algo real! Gracias por seguirnos. Espero no defraudarte en el siguiente capítulo.
    Un fuerte abrazo desde España.
    Vic

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  7. He descubierto esta historia esta misma mañana y he de reconocer que he devorado todos y cada uno de los capítulos sin atreverme a hacer una sola pausa.
    Me encanta como están escritas las personalidades de las protagonistas.. están definidas de una forma tan natural que resulta casi imposible no verse reflejada en ellas o en sus inseguridades y emociones.
    Oficialmente os felicito, por conseguir que sienta esa necesidad de seguir leyendo mas cuando acaba un capítulo .. y gracias por escribir una historia que no cae en los típicos clichés de siempre, y continua volviéndose mas intensa y absorbente con cada jueves que pasa.
    GRACIAS de todo corazón.. aquí en la península tendréis a partir de hoy otra fiel seguidora.
    aLexx

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    1. ¡¡Qué bonitas palabras nos dedicas!! ¡¡Gracias a ti!!

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  8. Me encanta la novela, la forma en la que redactáis cada capítulo. Definitivamente habéis convertido al jueves al día más esperado de mi semana, es como una especie de ritual para mi, busco un lugar tranquilo me siento y simplemente disfruto del capítulo. Muchisimas gracias por escribir esta novela que visibiliza y "normaliza" las relaciones entre dos chicas.
    Saludos

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    1. ¡¡Esa ha sido nuestra intención!! Gracias por apreciar nuestro esfuerzo.

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  9. Hola! Que me he pasado por el blog de Lesbicanarias y me he encontrado con el post de esta maravillosa historia, la he leído entre el día de ayer y hoy y nada más que decir que me ha parecido tan real, el como se han ido dando las situaciones entre las chicas ha sido perfecto. He de decir que cada vez que leo una
    historia me identifico más con un personaje y esta vez a sido Chiara, me ha tocado mucho su historia y como la describen. Felicidades por esta historia. Saludos, Amelia.

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    1. Hola Amelia. Nos encanta que te identifiques con alguna de ellas, eso nos hace pensar que los intentos de que sean reales han funcionado. Gracias por tus palabras. :-)

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  10. Me devore todos los capítulos, literalmente jeje. Me encanto, espero el próximo. Gracias por la historia, Lili, Argentina.

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    1. Esperamos que te guste lo que aún nos queda por contarte.Un saludo y ¡Gracias!

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    2. Seguramente :) mientras que no maten a las protagonistas jeje. Veo que no fui la única que leyo la novela en un día, fuimos varias la que leímos la recomendación en lesbicanarias. Espero con ansias el capítulo de hoy :) Saludos.

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  11. Que buena novela la verdad es que es la mejor que eh leído de verdad ojala sigan adelante tienen mucho talento que hacen que me sienta identificada con los personajes
    saludos Desde México :D

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  12. Magnifico relato, me lo he "fagocitado" entero del tirón, espero con ansiedad el siguiente capitulo

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    1. El Jueves lo tienes colgado. Esperaremos tus comentarios con mucho interés.¡Gracias por leernos!

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  13. Wow he leído los 37 capítulos del tirón y más q hubiera, no tengo palabras para describir lo mucho q me ha gustado...estoy impresionada por tanto talento. No dejes de escribir nunca, de lo mejor o lo mejor q he leído de temática. Estoy deseando leer los sig. estoy enamorada de esta historia. Enhorabuena y muchas gracias por compartirla.

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  14. Chicas, la verdad es que me encantó la novela. Leí los 37 capítulos en una noche, espero ansiosa los siguientes. Éxitos y a seguir para adelante.

    Saludos desde Argentina.

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  15. Empece a leerla hoy y no he parado hasta terminar.
    Esperare con ansias cada jueves
    Saludos desde Perú

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  16. Empece a leerla hoy y no pare hasta terminar los 37 capitulos.
    Esperare cada jueves con ansias. Saludos desde Perú

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  17. dos dias en los que me he ido a la cama a las 2 de la mañana, pero porfin estoy al dia... una hitoria genia, correctamente narrada. Me encanto este capitulo y me maravilla su trabajo, aun no puedo creer que sea gratuito. En fin, temo leer y llegar a un tipico final tragico, ojala no sea así y si lo es, que sea el mejor. Por alguna razón imagino a Chiara como a Kaya Scodelario y a Elisa como a Saoirse Ronan. Sé que las descripciones no coinciden pero asi s puso mi imaginación y se nego a centrarse el la verdadera descripción del personaje. Excelente trabajo.

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    1. Wow!!! Asi mismo las imagino. Gracias! Me ayudaste a ponerles caras

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  18. Me uno al grupo de las enganchadas a esta linda historia, gracias por compartirla y espero con ansias los siguientes capítulos. Saludos

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  19. realmente una muy buena historia tengo ganas de saber como sigue.

    saludos :)

    Maitane.

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  20. Me la recomendaron anoche y ya me he terminado lo que va. espero con ansias el proximo cap. Gracias por esta historia.
    Valencia - venezuela

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  21. ya quiero que sea jueves!

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  22. Una maravilla esta historia. Vi la reseña en Lesbicanarias y aún estoy alucinada...qué intenso todo, quizás un poco cortos los capis, pero narrados fantásticamente, espero q sigais escribiendo muchas más histrias pues sin duda lo hacéis espectacular. Estoy enganchadísima, de lo mejor q he leído, de verdad. Felicidades y gracias por ser tan generosas. Loren, España

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  23. ¿Sois dos hermanas y escribís las dos o cómo? lo que sea el resultado es excelente, ¿Ya sabéis cuántos capítulos tendrá?, sólo espero que tenga final feliz.... Gracias, puro talento

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  24. me ha encantado la historia, en dos días he leido todos los capitulos y con muchas ganas de ver como continua!!

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  25. Me a encantado, no comente antes porque quise esperar al final,me conmovio como llevaron la historia diferente quede atrapada en cada capitulo , llore ,reflexione y me puse ha pensar en la vida,nunca tendremos a las personas que nos rodean felices por eso hay que ser honestos con uno mismo .simplemente olvidarnos de prejucios y ser feliz. Les dejo mi comentario y decirles exelente ,buena vibra y espero mas capitulos.

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  26. Aww lo amé por completo! No había terminado con el primero y ya estaba completamente enganchada...me han tenido curiosa, intrigada, fascinada y con una sonrisa de oreja a oreja.
    Por favor, no dejen de escribirla; en serio se valora mucho lo que hacen al contar una historia tan natural, como deben de ser las cosas, sin tapujos, sin prejuicios, simplemente las cosas como son. Ojalá y que aparte de esta historia puedan crearse mas, porque hay que aplaudir la manera en la que escriben. Me encanta, relatan todo muy bien, muy detallistas en todo, en serio si hicieran libros yo los compro. Sigan adelante! Saludos desde México
    Atte Cristina

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  27. Me he leído la historia de un solo tirón, y tengo que decir que me encanta. Desde hace tiempo que no me enganchaba así tanto en algo, después de leer Carol y la insensata geometría del amor, Elisa y Chiara esta entré mis preferidas... No veo la hora de leer más.. Un saludo desde Italia (VE) :-D

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  28. Porfa alarga mas los capitulos!! :)

    Saludos de Rep.Dom

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  29. Muchas gracias por vuestros comentarios. Animan mucho. Pronto capítulo nuevo.
    Saludos

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  30. Hola chicas la verdad es una pasada vuestra novela, y me encantan eli y chiara, pero amo a lucia xD no se porq pero las pocas vecs q sale es lo mejor no s ees como la amiga de la q.por lo general te anamorarias por primer vez jajaja y me uno a eso de q debeis alargar los capitulos, me muero de ganas por leer el 38 y onala terminen lo que empezo en el cuartito y aclaten el te quiero de eli a chiara q no se lo creyo mucho :/ animo y desde venezuela q siga asi la historia de interesante, cautivadora, adictiva y real a.su manera. Ayan

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  31. Primero de todo... ¡FELICIDADES! Hacéis que cada momento, cada escena, cada emoción, cada sentimiento, cada gesto... se plasme en mis retinas, aunque lo único que aparentemente vea sean letras.

    Hoy he llegado tarde a casa después de un laaargo día de trabajo-estudio y no he encontrado nuevo capítulo... Sé que el trabajo es duro así que ¡sin presiones! Cada publicación es un regalo y una nueva aventura. Gracias de todo corazón.

    A.

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  32. A que horas suben el capitulo porfavor lo estoy esperando con ansias...

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  33. Hola cuando subis el capitulo 38 tengo ganas de seguir este libro.

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  34. Desde el primer momento engancha. Me encanta la forma en la que tenéis de describir sus sentimientos, dudas y frustración. Creo que he estado esperando esta novela hace mucho. Enhorabuena y gracias. Muy buen trabajo.
    Ya estoy impaciente por saber lo que pasará.

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  35. Hola la verdad es que es una novela q me ha impactado jamás leí un libro que me hiciera sentir cosas, cosas x las cuales me he identificado, es un libro q no quisiera q termine nunca. No se sí puedo conseguirme el libro completo acá en argentina no lo encontré pero nos sí por Italia podría. Deberían de hacer una película con esta novela :) , saludos y si saben d otro libro así de bueno avisen. Gracias y éxitos .

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  36. A ver, a ver. Que me estaba gustando mucho pero el calentón de la habitación no me cuadra porque no. Porque es demasiado abrupto, porque es irrealista y muy mal. Osea, todo en general muy bien, eso muy mal. Sigo leyendo.

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  37. Yo sigo fascinada por la forma en la que describen cada detalle, cada acción y cada sentimiento. Así, créame que da muchísimas más ganas de seguir leyéndo.

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